Mis pensamientos y
mi autoestima.



El diálogo interno es esa plática que tenemos con nosotros mismos y que es la causa de muchos de nuestros sentimientos y conductas. Cambia esos pensamientos negativos y autocríticas para mejorar tu autoestima y lograr lo que deseas.



¿Te has dado cuenta de tu dialogo interno?






Conócelo y cambia los pensamientos equivocados.



"No tienes un enemigo más grande que el que se encuentra dentro de ti mismo". Thomas Fuller (Clérigo y escritor británico).





Gracias por tu comprensión.

El problema técnico para comprar el libro,
"No sufras las crisis, RESUÉLVELAS",
ya se resolvió.

Ya puedes comprarlo
y empezar a disfrutar de sus beneficios:

Descubre cómo superar las crisis,
vencer el estrés,
mejorar tu autoestima
y resolver los problemas.

Haz click en la foto:

Esta sección te ayuda a:


1.- Reconocer la importancia de modificar nuestro diálogo interno.

2.- Saber qué hacer.





Pensamientos positivos = sentimientos positivos.


Todos tenemos un diálogo interno.

Son pensamientos que pasan rápidamente por nuestra cabeza.
En ocasiones, tan rápido, que no los percibimos conscientemente.

Pero nuestra mente los procesa, por lo que provocan en nosotros, diferentes emociones.
Algunas de ellas, muy relacionadas con el tipo de nuestra autoestima.

Por eso es importante conocer ese diálogo interno y cuando nuestros pensamientos son negativos o devaluatorios, cuestionarlos para cambiarlos por pensamientos realistas (PR).

Veamos un ejemplo de cómo podemos cuestionar dichos pensamientos negativos (PN), a través de un nuevo diálogo interno, consciente y dirigido por nosotros:

PN = No voy a poder hacerlo.
PR = ¿Cómo sabes que no puedes, si nunca lo has hecho?
PN = Porque todo me sale mal.

PR = ¿Todo?
Si todo te saliera mal, ni siquiera podrías estar vivo.

Además, te has mantenido en tu trabajo muchos años, si todo te saliera mal ya no lo tendrías.
Tienes familia y amigos con los que te relacionas, si todo te saliera mal, nadie se llevaría contigo.

PN = Pero una vez traté de hacerlo y no me salió.

PR = Pero fue una vez.
Hoy las cosas pueden ser diferentes.
Además, el hecho de que no hayas podido en el pasado, no significa que no puedas hacerlo ahora o que no puedas aprender.


Así podemos seguir ese nuevo diálogo, todo el tiempo que necesitemos.

Para poder hacerlo con mayor facilidad, imagínate que el pensamiento realista (PR) es lo que le dirías a la persona que más quieres, para convencerla de que está equivocada.
O lo que esa persona te diría a ti.

Si puedes hacerlo por escrito, es mucho mejor.
Cuando llegues a la frase que puede ayudarte a ver las cosas desde una perspectiva diferente, escríbelas en una tarjetita y ponla en algún lugar en donde la veas continuamente.

Si no quieres dejar la tarjeta a la vista, porque no quieres que los demás la vean, elige alguna figura, adorno, dibujo, etc., que te recuerde ese diálogo y esa frase y tenlo a la vista.

Al principio puede costarte trabajo, parecerte una tontería o que no vale la pena, pero si lo practicas, cada vez te va a ser más fácil y vas a convencerte de su utilidad.

Si al actuar, te sientes incómodo, no importa.
Ignora esa incomodidad, ya que todo lo nuevo nos la provoca.
Actúa como si fueras alguien muy seguro de sí mismo.

Recuerda que el pensamiento negativo. no refleja la realidad.

Es el resultado de un gran número de gestos y palabras que te dieron ese mensaje una y otra vez, a lo largo de muchos años.
Hasta que las creíste ciegamente y las hiciste propias.

Así como aprendiste a pensar negativamente, puedes aprender a hacerlo de una manera más realista y más positiva.

Las críticas que recibimos de pequeños y que después hicimos nuestras, pueden ser de diferente tipo:

1.- Abiertas:
"Eres un tonto"
"Sólo tú puedes hacer algo así" (lo que significa que eres diferente y peor que todos los demás).
¿Cómo puedes hacer…? (es decir: "Eres tan malo o tonto, que cualquier niño o persona normal, no lo haría y por lo tanto, estás muy mal").

2.- Aparentes halagos, pero que te mandan el mensaje de que lo que haces no es suficiente, por lo tanto, estás mal.

Por ejemplo:
Me da gusto que te sacaste 9 en matemáticas, ¿quiénes se sacaron 10?
Qué bueno que llegaste en primer lugar pero debes practicar más, para mejorar tu tiempo.

Al buscar en nuestro pasado la causa básica de nuestra autoestima, no se trata de buscar culpable, de abrir viejas heridas o de enojarnos con alguien.

Nuestros padres, hermanos, maestros, etc., hicieron lo que podían o sabían hacer, de acuerdo a sus propios pensamientos negativos o equivocados.
De acuerdo a su autoestima, sus temores, preocupaciones, etc.

Nadie puede dar lo que no tiene (emocionalmente) o no sabe dar, a menos que haga un esfuerzo consciente por cambiar.
Ellos eran o hicieron lo que aprendieron a hacer y lo que creían que era lo mejor.

Se trata de encontrar la razón de las conductas, pensamientos y sentimientos que nos hacen sufrir y aceptar que no tenemos porque castigarnos o criticarnos por ellos.

Los aprendimos cuando no teníamos la capacidad de cuestionarlos.
Pero si ahora puedes entender la causa de tus sentimientos, autoestima y conductas, contigo mismo y con los demás, puedes hacer los cambios necesarios para tener una vida mejor.






¿Qué hacer?

¿Cómo darte cuenta de tus pensamientos negativos, sobre todo cuando son tan rápidos y automáticos?

A través de tus emociones.

Nuestros sentimientos están provocados y/o mantenidos por nuestros pensamientos.
Cunado te sientas mal (angustiado, preocupado, enojado, etc.), pregúntate:

¿Si alguna persona se encontrara en esta situación y se sintiera…, qué podría estar pensando?
¿Qué pensaría de sí mismo?

Otra manera de darte cuenta de esos pensamientos, es utilizando lo que se conoce como el ejercicio de las frases incompletas:

Escribe en una hoja las siguientes frases:

Me siento (aquí pon lo que sientes), porque…
Me siento…, porque creo que…
Me siento…, porque pienso…
También creo que…
Me preocupa…
Las consecuencias de esta situación pueden ser…
Y yo…

Una vez escritas estas frases, termínalas rápidamente, sin pensar la respuesta.
Pon lo primero que te venga a la mente, sin analizarlo ni criticarlo.

Después analízalas y encontraras uno o varios pensamientos negativos que te están causando daño.
Cuestiónalos y cámbialos.

Procura borrar de tu mente y de tu vocabulario, las palabras siempre, nunca, todo y nada.
Cámbialas por casi siempre o muchas veces, casi nunca o pocas veces, casi todo o mucho y casi nada o poco.

Aparentemente es sólo un cambio de palabras, pero en realidad es mucho más.

Si dices siempre, no hay opción.
Implica todas, todas las veces, sin excepción.

Pero si dices casi siempre, quiere decir que en alguna ocasión fue diferente y si es así, con el tiempo van a ser dos, luego tres y así hasta que sean muchas.

Revisa tu historia personal, sobre todo tu infancia, para ver cómo y cuándo aprendiste a pensar así.
A criticarte, devaluarte, menospreciarte, etc.
Ningún bebé nace haciéndolo.

Si no te acuerdas, piensa en la forma de ser de las personas que fueron importantes en tu vida y de acuerdo a sus características, imagínate cómo fueron contigo.

O piensa que tendría que haber vivido un niño pequeño, para pensar y sentir como tú lo haces.
La manera de tratarnos es aprendida.
Así nos sentimos tratados.
Así nos tratamos después.

Recuerda que el cambio lleva tiempo y que no puedes trabajar, con éxito, en muchas cosas a la vez.
Recuerda también lo que dijo Thomas Fuller: "Todo es muy difícil, antes de ser sencillo".

Ponte una meta específica, sobre un solo aspecto y trabaja en ella hasta que la logres.
Entonces puedes pasar a otra.

Si crees que no tienes fuerza de voluntad, revisa tus ideas al respecto, ya que todos la tenemos, pero no sabemos aplicarla.

Si piensas que no tienes la capacidad de lograrlo o que no te lo mereces, recuerda que son tus pensamientos negativos, aprendidos y equivocados, los que están hablando.

Lee sobre miedo al cambio, al éxito y al fracaso.
Amplía tu información, contesta el cuestionario sobre autoestima y lee sobre los diferentes tipos o niveles, su significado, cómo se forma y las características de una autoestima baja.

Sí puedes lograr una vida mejor.
Empieza hoy.


¡Conoce mi nuevo libro!
"No sufras las crisis, RESUÉLVELAS"!
Descubre cómo superar las crisis, vencer el estrés,
mejorar tu autoestima y resolver los problemas.

Haz click en la foto:








Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Maestría en Terapia de Pareja.
Tel. 044 55 1924 9863 (Ciudad de México).
e-mail: bienestar.e@gmail.com


Encuentra en este sitio el tema que te interesa
escribiendo la palabra en el rectángulo
y haciendo click en la palabra find.


powered by FreeFind





¿Sobre qué temas te gustaría leer?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.


¿Puedes calificar este artículo, por favor?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.


Agrega este sitio a tus favoritos para que siempre tengas
una opción para sentirte mejor.






Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.




Página de inicio ¿Quién soy? Tú-y-yo Obstáculos en nuestro camino Técnicas y soluciones Cuestionarios Estrés Divorcio Autoestima Emociones







Hola.
Tú me conoces.
Soy Silvia Russek.





¿Estás viviendo
una situación difícil?

¿Necesitas ayuda,
un consejo
o una terapia?



Consúltame.
Escribeme a:
bienestar.e@gmail.com









¿Sabes cuánto vales,
en realidad?.





Sitios recomendados

Recupera
a tu esposa.