Qué hacer,
ante el miedo al futuro

Es necesario vencer el miedo al futuro si queremos desarrollarnos en el presente y crear en éste las bases para que dicho futuro sea productivo y satisfactorio.



¿Te da miedo el futuro?



Aprende a enfrentarlo, adecuadamente.


""El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad." Victor Hugo (Novelista, poeta y dramaturgo francés)".




¿Cómo vives tu futuro?

Vivimos en el tiempo presente. El futuro es algo que está en nuestra mente y en nuestra imaginación, porque aún no existe y nadie sabe si se va a dar o cómo se va a presentar. Independientemente de que tengamos muchas razones para asegurar que ciertos hechos van a suceder de determinada manera, existen tantos elementos que intervienen en nuestra vida, que todo puede cambiar.  

¿Te genera mucha incertidumbre, pensar en el futuro?

¿Te provoca temor?

Sí, puede provocarlo, siempre y cuando pienses que va a ser negativo, que te va a afectar de manera importante y que tú no vas a ser capaz de evitarlo, solucionarlo y manejar las emociones que te pueda causar.

Si piensas así, probablemente tienes tendencia a preocuparte demasiado, a pensar negativamente y/o tienes poca confianza en ti mismo, pero todo eso tiene remedio.


Podemos pensar en el futuro para:

  • soñar,
  • planear o prepararse para él o
  • vivir angustiados pensando en todo lo malo que nos puede suceder.

Cuando hacemos de nuestro miedo y preocupación por el futuro un hábito, nos estamos condenando a una vida de angustia y estrés continuos porque, independientemente de que el tiempo pase y nos sucedan las cosas por las que nos preocupábamos o no, siempre hay un futuro frente a nosotros y siempre podemos verlo como incierto y, por lo tanto, probablemente negativo y amenazante.


Algunos de los elementos que provocan que el miedo y la angustia se intensifiquen cuando nos enfocamos en el futuro son:

1.    Las preocupaciones constantes forman un círculo vicioso en donde, mientras más nos preocupamos, más nos angustiamos y aumenta nuestro temor y mientras más sea nuestro miedo, más nos preocupamos.

2.- Mientras más estemos en ese círculo, más exagerado, negativo y pesimista es nuestro pensamiento, tanto en lo que creemos que va a suceder, como en las consecuencias que se van a producir y que nos van a afectar.

3.-Ante esa situación, nos sentimos incapaces de enfrentar los problemas que creemos que vamos a vivir, lo que, nuevamente, aumenta nuestra inseguridad y temor, mientras baja nuestra autoestima.

4.- Es muy probable que, ante lo ante ya mencionado, caigamos en una actitud de víctima, en la que acabemos pensando que a nosotros siempre nos va mal. Si esto sucede, muy probablemente nuestra respuesta sea totalmente pasiva y ni siquiera intentemos actuar.


Ten cuidado, porque existe la creencia equivocada de que preocuparnos mucho es estar haciendo algo positivo para solucionar el problema y esta forma de pensar, puede mantenernos en el proceso anterior.


 

¿Qué puedes hacer?

Uno de los problemas que podemos, tener cuando deseamos analizar y confrontar un futuro que nos da temor es que, generalmente, lo tenemos planteado de manera difusa y poco específica. Por lo tanto, es importante que describas la situación que te preocupa de manera, clara, concreta y específica, revisando todos los aspectos que consideramos negativos, así como aquellos en donde sí podemos intervenir y anotando nuestros pensamientos y sentimientos relacionados con dicho aspecto, para poder trabajar en ellos.

Pregúntate:

1.- ¿Qué tan probable es que suceda esto que me está angustiando?

Hablando del 0 al 100% ¿qué tan seguro estoy de que va a suceder y en qué me baso? Si crees que es menos del 75% de probabilidad, no vale la pena que te preocupes, a menos que haya algo que puedas hacer, actualmente, para evitarlo o solucionarlo, si sucede. Está demostrado que, a nivel mundial, el 80% de las preocupaciones de la gente, nunca se dan.  

2.- ¿Si realmente sucediera, qué necesito para enfrentarme y cómo resolverlo? Es importante plantearlo por escrito y

3.- ¿Qué puedo hacer ahora, en este momento, para evitarlo o prevenirlo?

De acuerdo a las respuestas obtenidas, si te es posible hacer algo concreto, en estos momentos, llévalo a cabo y si no es así, apunta tu preocupación y tu miedo y guarda el papel en un cajón para cuando el evento que te angustia esté más cercano y puedas actuar.

Recuerda que la preocupación es un pensamiento y nosotros controlamos nuestros pensamientos, por lo tanto, nosotros elegimos si nos preocupamos o no.

El miedo al futuro está relacionado con la incapacidad de manejar la incertidumbre y, por lo tanto, con la necesidad de control y de poca tolerancia a la frustración. Busca información sobre estos dos aspectos y trabájalos.

Otra forma de enfrentar la situación es aumentar la confianza en nuestra capacidad de resolver los problemas y de adquirir las habilidades que nos pueden ser útiles, si es que estamos convencidos de que las vamos a necesitar. 

 





Si tienes algún problema y necesitas terapia, consúltame.

Con gusto te puedo ayudar.

Lic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com



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Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.