¿A qué necesito renunciar
para lograr mis metas?


Existen obstáculos internos que nos impiden lograr el éxito que deseamos. Únicamente conociéndolos y venciéndolos podemos lograr nuestras metas.


¿Por qué necesito renunciar a algo,

para lograr mis metas?


Porque son obstáculos que necesitas eliminar.



“Es difícil evitar que las personas comparen su mundo, con el mundo que imaginan que tienes”. Carla H Krueger. (Escritora).




¿Sabes qué es lo que más te limita?


Lograr una meta significa hacer esfuerzo, ser constante y tener la dedicación necesaria, para alcanzar los resultados que deseamos. Sin embargo, implica también, dejar de llevar a cabo algunas conductas y actitudes que nos impiden lograr el éxito que buscamos. Tenemos un límite de fuerza, energía y tiempo y debemos decidir en qué los vamos a invertir.

 

A continuación, vamos a ver algunos de estos aspectos.

El miedo.

El miedo puede ser una emoción positiva cuando nos lleva a tomar acciones que protegen nuestra vida, pero cuando nos dejamos llevar por él, nos controla, incapacita, provoca que tomemos decisiones erróneas, puede hacer que constantemente cambiemos de dirección, busquemos la ayuda equivocada e, incluso, puede mantenernos en una actitud totalmente pasiva.

En relación a nuestras metas y al éxito, podemos tener miedo ante la posibilidad de fallar, y, por lo tanto de sentirnos devaluados,  frente a la incertidumbre, en donde, el no saber qué puede suceder y cómo lo podemos enfrentar nos genera temor y mucha angustia e, incluso, podemos sentir temor al éxito.

Para poder trabajar los miedos, es importante ver dónde y cómo aprendimos a sentirlos y qué pensamientos negativos los están alimentando, para confrontarlos y modificarlos.

 

Compararnos con los demás.

Desde muy pequeños nos enseñan a compararnos y evaluarnos en función de cómo son los demás y qué es lo que hacen, a pesar de que hacerlo, es un gran error. No debemos compararnos, ya que cada persona es diferente  debido a la combinación de lo que ha vivido, heredado, aprendido, obtenido de la influencia del medio ambiente y la sociedad en la que ha vivido, aunado a sus propios pensamientos, valores y sentimientos, cuyos resultados de toda esta combinación, la hacen única y diferente aunque, aparentemente, se parezca a otras personas. Es como querer comparar un ave y un mamífero, ambos son animales, pero distintos.

Además, tendemos a comparar lo peor de nosotros o lo que no nos gusta, con lo mejor de los demás, sin tomar en cuenta que nosotros también tenemos aspectos positivos y ellos, negativos.

Sin embargo, si nuestra actuación depende del resultado de comparaciones equivocadas e inadecuadas, es muy probable que acabemos abandonando nuestras metas.

 

Buscar escusas.

Una de las actitudes en las que más fácilmente podemos caer es en la costumbre de buscar escusas, ya sea que las utilicemos para justificar una actitud pasiva, nuestros miedos y/o nuestros errores  y lo hacemos, sin darnos cuenta de que, con ello, únicamente somos nosotros quienes ponemos los principales obstáculos para lograr aquello que deseamos.

En lugar de buscar escusas, debemos analizar qué sentimientos, creencias equivocadas o malos hábitos nos están limitando y trabajar en ellos para eliminarlos y, en cuanto a los errores, si los reconocemos y aceptamos abiertamente, aprendemos de ellos y podemos corregirlos.

Cuando buscamos excusas, estamos enfocándonos en ver a quién culpar y, por lo tanto, en negar nuestra responsabilidad, pero con ello le estamos dando a los demás, a las cosas, la vida, la suerte, etc., el control de nuestra vida y colocándonos en una situación, equivocada, de vulnerabilidad. Siempre hay algo que nosotros podemos hacer, como por ejemplo, cambiar nuestra manera de pensar, sentir y actuar ante algo que nos afecta.

 

Resistirnos al cambio.

Nos guste o no, el mundo, las circunstancias y las personas cambian constantemente. En ocasiones podemos prever dicho cambio y, en otras, puede darse de manera repentina. Sin embargo, si tenemos una mente flexible, podemos irnos adaptando a dicho cambio e ir haciendo las modificaciones que sean necesarias en nuestras metas, para poder así, lograr los resultados que deseamos.

Recuerda que siempre podemos aprender cosas nuevas y siempre podemos modificar nuestras conductas, formas de pensar, sentir e, incluso, evaluar lo que sucede a nuestro alrededor y a las personas con las que nos relacionamos. Con frecuencia, el simple hecho de tener nueva información nos puede permitir ver desde un ángulo completamente diferente.

Cambiar no significa estar equivocado, ser inconstante, inseguro o cualquier otro calificativo negativo, al contrario, significa estar abierto a nuevas opciones y aprendizajes.

 

Renunciar a pensar, únicamente, a corto plazo o a esperar obtener resultados fácilmente.

Como mencioné anteriormente, se necesita trabajar para obtener lo que deseamos y eso lleva un tiempo. Tampoco podemos esperar soluciones mágicas o basadas en la buena suerte ya que, en aquellas situaciones en las que podemos tener el control, los buenos resultados dependen de nuestras acciones.

 

Querer controlar todo.

Existen situaciones que están bajo nuestro control, porque dependen totalmente de nosotros y otras que no podemos controlar, porque dependen de alguien más, como por ejemplo la forma de pensar, sentir y actuar de otra persona. Luchar y dedicar nuestro tiempo y energía en lograr cambios en lo que no podemos cambiar ni controlar, únicamente nos desgasta física y emocionalmente.

 

Dudar de nuestra capacidad.

Es importante confiar en nosotros mismos y, si no podemos hacerlo, es necesario que trabajemos en nuestra autoestima. Recuerda que siempre podemos aprender y mejorar y que, muchos de nuestros errores o posibles “fracasos” han sido provocados, precisamente, por nuestra inseguridad



Si tienes algún problema y necesitas terapia, consúltame.

Con gusto te puedo ayudar.

Lic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com



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Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.