Cómo vencer la timidez.

(Primera parte.)




La timidez no es un defecto, es una conducta, basada en una autoestima baja y en la falta de habilidades sociales, que nos puede causar problemas y sufrimiento, pero que podemos cambiar.




¿Te afecta la timidez?


Véncela y disfruta de la vida.




"A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así se lo parece". Walter Scott (Novelista, poeta y editor británico).




Características de la timidez


¿Te sientes inseguro o avergonzado, cuando te encuentras frente a otras personas? 
¿Te cuesta trabajo iniciar y/o mantener una conversación? 
¿Te sientes tenso y angustiado ante la gente? 
¿Tiendes a ruborizarte con facilidad, a sentir taquicardia, las manos sudorosas, mariposas en el estómago y/o un nudo en la garganta, cuando te relacionas con la mayoría de las personas? 
¿Piensas, con frecuencia, que vas a hacer o a decir cosas equivocadas, delante de los demás? 
¿Te cuesta trabajo ver a los ojos de la persona, con la que estás hablando? 


Con frecuencia, la persona tímida:

  • Piensa negativamente sobre sí misma (se siente incapaz en el aspecto social) y sobre los demás (los ve como personas que lo van a criticar y a rechazar).
  • Se culpa y condena por los fracasos en sus relaciones.
  • Se compara, constantemente, con un ideal que no puede alcanzar, lo que devalúa, aún más, su baja autoestima.
  • Siente temor o angustia, ante cualquier situación en donde cree que va a ser observado y calificado por otras personas.

Es estas situaciones, sus pensamientos y los sentimientos que éstos generan, pueden llevarla a actuar, de manera tal, que sus profecías se cumplen. 
Todo lo anterior, incrementa sus sentimientos de tristeza, indecisión, etc. 


Los párrafos anteriores, nos dan algunas de las características de la gente tímida. 
Si tú tienes dichas características, si eres tímido, no estás solo. 
Existe una gran cantidad de gente tímida, aunque generalmente tratan de disimularlo, porque creen que la timidez es un defecto, pero pensar así, es un gran error. 

La timidez es una característica entre muchas otras. 
El verdadero problema no es el grado de sociabilidad, sino la manera en que dicha timidez y las creencias equivocadas que tenemos respecto a ella, nos afectan. 

Generalmente las personas tímidas, piensan que son poco valiosas e incapaces. Esto también es un error. 
La timidez está relacionada con nuestras habilidades sociales o más bien, con la falta de éstas. Si no las tenemos, las podemos adquirir. 
Son nuestros pensamientos negativos, la falta de autoaceptación y la exageración de las consecuencias negativas, los que nos generan la angustia y el temor y nos impiden relacionarnos adecuadamente o aprender a hacerlo. 

Es importante distinguir entre ser introvertido, tímido o sentirse avergonzado, ya que son diferentes. 
Una persona introvertida, que puede ser tímida o no, se siente mejor cuando está sola o con poca gente y prefiere vivir en su mundo interno, por lo que puede relacionarse poco, pero no siente temor y angustia cuando está con los demás o con gente nueva, como le sucede a una persona tímida. 

La vergüenza puede surgir, de hacer algo que consideramos ridículo, malo, censurable, etc. Una persona puede sentirse avergonzada ante ciertas personas, sin ser tímida y lo mismo sucede con el introvertido, que puede o no, sentirse avergonzado. 

Uno de los principales obstáculos para solucionar la timidez, es que, con frecuencia, la gente piensa que es un rasgo de su temperamento, imposible de modificar. 
Esta creencia es completamente errónea, pero puede provocar el aislamiento de la gente, disminuyendo sus posibilidades de tratar de mejorar su autoestima y de aprender a relacionarse. 

Otra situación que nos dificulta vencer la timidez, es que la persona que es tímida, se cuida mucho de no cometer un error, por lo que trata de evitar cualquier situación en donde pueda ser criticada, rechazada o sentirse poco capaz. 
Esto evita que practique las habilidades sociales que quiere adquirir o mejorar. 
Generalmente espera o más bien desea, levantarse un día y darse cuenta que su dificultad ha desaparecido. 

En este sentido, uno de los elementos que más nos afectan, es la anticipación del rechazo, la crítica y de todo tipo de consecuencias negativas. Cuando damos por hecho, que éstas se van a dar, estamos construyendo un mundo negativo, exagerado y falso, que nos angustia y provoca que evitemos situaciones que podrían ser agradables y sus beneficios o nos paralizan, provocando parte de lo que tememos. 

La mejor manera de aprender a relacionarnos, es haciéndolo y observando lo que da buenos resultados y lo que no. Para ello, es indispensable que nos arriesguemos y nos atrevamos a hacerlo. 



Áreas relacionadas a la timidez.



Para solucionar el problema de la timidez es necesario trabajar en tres áreas:

  • Desarrollar y fortalecer nuestra autoestima.
  • Desarrollar habilidades sociales y expresivas.
  • Vencer el miedo irracional.


Desarrollar y fortalecer nuestra autoestima. 

En este punto, lo adecuado es:

  • aprender a autoaceptarse,
  • no compararse con los demás,
  • fortalecer nuestro yo interno y
  • cambiar los pensamientos devaluatorios y negativos que mantienen una autoestima baja.

Es importante, también, recordar que la moda y la manera en cómo nos juzga la gente, es totalmente subjetivo, ya que está basado en valores personales y cambiantes. Por este motivo, lo que dice, tiene la importancia que nosotros le damos.
Si nosotros no les hacemos caso y no creemos en lo que ellos nos dicen, no nos va a afectar. 

Otra creencia equivocada y mantenida por la sociedad, es que nuestro valor como personas depende de lo que tenemos o de lo que logramos. Cuando pensamos de esta manera, la falta de bienes materiales o nuestros “fracasos”, nos llevan a devaluarnos y, en el caso de la timidez, ésta aumenta y nos aislamos todavía más. 
En estos casos, es indispensable trabajar sobre nuestra autoestima. 

Desarrollar habilidades sociales y expresivas. 

Recuerda que no nacemos con dichas habilidades, sino que las vamos desarrollando a medida que crecemos, por tanto, siempre podemos aprenderlas. 
Las habilidades sociales, nos permiten y ayudan a relacionarnos y a comunicarnos con otras personas. Si aprendemos las habilidades adecuadas, podemos relacionarnos con mayor facilidad y aumenta la probabilidad de obtener los resultados que deseamos. 

Dichas habilidades incluyen, la conversación, el uso apropiado del lenguaje no verbal (tono de voz, la mirada, gestos, postura del cuerpo, etc.), la expresión e interpretación de las emociones, etc.

La expresión e interpretación correctas de las emociones, nos ayudan a comprender y conocer mejor a los demás, así como a ser comprendidos y conocidos por ellos y aumenta, por lo tanto, la probabilidad de que nos den lo que esperamos. 

Vencer el miedo irracional. 

Este miedo, está basado en creencias o pensamientos equivocados, que lo alimentan constantemente. Se trata de pensamientos exagerados, que no están basados en la realidad, catastróficos (en los que estamos seguros de que lo que nos va a ocurrir, es terrible e intolerable), etc. 

Es importante que, independientemente de cómo nos sentimos, analicemos si nuestros miedos están realmente basados en la realidad. 
Con frecuencia, dichos miedos y las preocupaciones que tenemos por lo que puede ocurrir (las consecuencias de nuestra conducta), tienden a ser exagerados y/o ni siquiera ocurren. 

Cuando tenemos miedo y queremos vencerlo, lo primero que tenemos que hacer es reconocerlo, aceptarlo y buscar a alguien de confianza (que nos respete y nos escuche, pero que no nos critique, ni le dé más importancia de la que tiene), para hablar con ella de lo que sentimos. 

En segundo lugar, es necesario observa qué sentimientos y pensamientos están detrás de cada uno de nuestros miedos, ya que, con frecuencia, el miedo esconde algo más profundo o aprendizajes equivocados. Finalmente, necesitamos cambiar los pensamientos equivocados, por otros más objetivos y adecuados. 





¿Qué puedes hacer?

Algunos ejercicios y consejos que te pueden ayudar: 

Todos los días, frente a un espejo, imaginándote que estás frente a un grupo de personas, cuenta algo que te sucedió, que viste o leíste en algún lugar, pero que tenga algún componente emocional. 
Cuenta cada día, algo diferente. Hazlo en voz alta, firme y con diferentes entonaciones, de acuerdo a lo que estás contando y a la emoción que está implicada. 
Al terminar, da tu opinión personal. 

En un principio puedes sentirte incómodo por estar hablando solo, pero es un ejercicio que te ayuda a practicar, sin tensión y tu cerebro registra esta actitud tranquila y asertiva. 

No te anticipes ni empieces a imaginar lo que crees que puede pasar, ya que eso aumenta tu angustia y generalmente nuestra imaginación tiende a exagerar, en ocasiones, sin ningún fundamento. 
No vivas en el futuro, mantente en el momento presente y si se presenta una situación desagradable o difícil, en ese momento puedes ver qué puedes hacer al respecto. 

Trata de observar tu pensamiento, para darte cuenta de cuáles son los pensamientos negativos que estás teniendo y cámbialos por otros más positivos y objetivos. 

Si te sentiste mal y/o actuaste equivocadamente en una situación (con timidez), no te regañes, porque lo único que logras es bajar tu autoestima y aumentar tu angustia. 
Ve qué pensamientos tuviste, cámbialos por otros más apropiados e imagínate en esa situación u otra similar, actuando como te gustaría actuar. 




Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitivo Conductual.
Terapia por Internet.
> Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com



¿Sobre qué temas te gustaría leer?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta. 


¿Puedes calificar este artículo, por favor? 
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.




Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.