La soledad.

Estar solos y sentirnos solos es diferente. Podemos estar solos, sentirnos bien, estar bien sin que signifique soledad, podemos estar rodeados de gente y sentirnos completamente solos.


Estás solo o te sientes solo.



¿Reconoces la diferencia?

"¿Por qué, en general, se rehúye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos".
Carlo Dossi (Escritor italiano).




Esta sección te ayuda a:

1.-Entender que significa la soledad.
2.- Distinguir entre la soledad "buena" y la "mala".
3.- Saber
qué hacer.




¿Qué significa soledad?


¿Que es lo primero que te viene a la mente, cuando escuchas la palabra soledad?

A pesar de que existen muchas definiciones, generalmente soledad significa la ausencia de compañía y casi siempre le damos a la soledad un significado negativo.

La soledad se puede volver tan amenazante para nosotros, que estar solos y sentirnos solos, puede llegar a ser casi lo mismo.

Desde pequeños aprendemos a calificar negativamente a la soledad.
Para un niño chiquito, quedarse solo significa ser abandonado, ser poco querido y poco importante.
Además, generalmente en nuestra cultura se considera que una persona que está sola o que tiene pocos amigos, está mal.

Cuando unimos estos dos elementos, casi siempre de manera inconsciente, puede surgir en nosotros cierto temor a la soledad.
Este temor puede provocar que, cuando estamos o nos sentimos solos:

  • Se altere de manera importante nuestra conducta,

  • nos alejemos aún más, de las personas con las que nos relacionamos o con las que queremos relacionarnos y

  • nos provoque:

    • Depresión,

    • angustia y

    • una muy baja autoestima.


regresar al índice.





¿Es mala la soledad?


El ser humano es un ser sociable por naturaleza.

Tener algunas buenas relaciones nos ayuda a:

  • Enfrentar mejor los problemas de la vida diaria,

  • fortalecer nuestra autoestima a través del sentido de pertenencia,

  • enriquecer nuestra vida y experiencias con lo que damos y con lo que recibimos,

  • disfrutar más y compartir nuestras alegrías y nuestras penas,

  • aprender, corregir nuestros errores y crecer.

Pero eso no quiere decir, que para ser felices tenemos que estar siempre rodeador de gente o que estar solos o tener pocos amigos significa que estamos mal.
Cada persona, de acuerdo a sus características y forma de ser, decide el tiempo que quiere y necesita compartir con otras personas y el tiempo que quiere estar solo.

Una persona introvertida (que es diferente que ser tímido), necesita estar solo una gran parte del tiempo para sentirse bien, para procesar sus pensamientos, sentimientos y poder desarrollarse y crecer.
Mientras que una persona extrovertida necesita estar con gente, para poder hacer esto mismo.

Y esto no es ni bueno ni malo, es lo que cada uno necesita de acuerdo a su manera de ser.

Además, en diferentes épocas y culturas, se ve y se califica el socializar, mucho o poco, de manera distinta.

En occidente, por ejemplo, actualmente le damos mucha importancia a aquellas personas que son muy sociables y extrovertidas, mientras que en Oriente, sobre todo hasta hace unas décadas, se le daba más valor a los introvertidos y se fomentaba el poder estar en soledad con uno mismo.

A partir de la importancia que le damos, en nuestra sociedad, a ser sociables, tendemos a calificar a las personas en función de la cantidad de amigos que tienen.
Si tienen muchos amigos, pensamos que seguramente son muy importantes, inteligentes, buenos, etc. y si tienen pocos, consideramos que es porque algo malo han te tener y por eso casi nadie quiere estar con ellos.

Esto es un gran error, pero es la causa por la que mucha gente que está sola:

  • Se siente mal, se:

    • deprime,

    • devalúa,

    • angustia,

    • etc.


  • Se mantiene en relaciones que no desea,

  • vive comparándose con los demás,

  • acepta el abuso físico y/o emocional de su pareja,

  • vive y acepta el rechazo y la crítica de otras personas.

Sin embargo en muchas ocasiones la soledad no sólo es buena, sino que es indispensable.

Sin ella, ninguna persona podría mantener un contacto profundo consigo misma.
Contacto indispensable para conocernos realmente, unir nuestro corazón con nuestra mente, crecer psicológica y emocionalmente y desarrollar nuestro mundo espiritual.

Es en la soledad en donde podemos crear, meditar, reflexionar y dar vuelo a nuestra imaginación.
Sólo en la soledad podemos encontrar la verdadera paz interna.

Así, al hablar de soledad podemos referirnos a la:

  • Soledad deseada o elegida y a la

  • soledad no deseada o impuesta.

La soledad deseada, como su nombre lo indica, es aquella que, ante la posibilidad de tener compañía o estar solos, nosotros elegimos la segunda opción, porque la disfrutamos y la aprovechamos.
Es un regalo maravilloso que nos hacemos a nosotros mismos.

La soledad no deseada, es aquella que nos causa malestar.
Nos genera sentimientos de tristeza, abandono y falta de pertenencia.
Generalmente se da cuando:

  • Nos alejamos física o emocionalmente de la gente o

  • nos relacionamos muy superficialmente con los demás:

    • por temor a la crítica de la gente,

    • porque nos cuesta trabajo relacionarnos,

    • por creencias equivocadas, como por ejemplo, que la gente se va a aprovechar de nosotros o que es mala y nos va a lastimar,

    • etc.,


Cuando elegimos este tipo de soledad, sufrimos por errores en nuestra forma de pensar, evaluar las situaciones y de actuar.

Cuando una persona siente que no pertenece a un grupo, que si está o no está presente, para los demás no es importante o cuando se siente incomprendida por los demás, se siente solo.

Generalmente esto se relaciona principalmente con la autoestima y habilidades de relación de dicha persona y es una de las principales razones por las que puede sentirse sola, estando rodeada de conocidos.

En estos casos es muy probable que, aun si en un principio la gente trata de integrarla y tomarla en cuenta, ante su poca participación acaban ignorándola, con lo que la persona comprueba su teoría de que no es importante para nadie, que no la quieren o que se aburren con ella.


regresar al índice.





¿Qué hacer?

Si estás mucho tiempo solo, tienes pocos amigos o la gente te critica por ser poco sociable, analiza tus sentimientos.
Si te sientes bien y se trata de una soledad deseada, no tienes porque hacer ningún cambio al respecto.
Recuerda que tú eres quién decide qué es lo mejor para tu propio bienestar.

Si te sientes mal, te angustias, te criticas por no relacionarte más o con mayor facilidad o si estás solo porque te cuesta trabajo estar con otras personas, decídete a trabajar para hacer los cambios necesarios.

Pregúntate cuál es la causa de tu soledad.

Las primeras dos preguntas se refieren a la falta de habilidades sociales.
La segunda y la tercera están relacionadas con una baja autoestima.
La cuarta nos indica creencias equivocadas. aprendidas posiblemente durante la niñez, adolescencia o a partir de alguna experiencia muy dolorosa.

Decide cuáles son los aspectos que necesitas trabajar y empieza poco a poco por alguno de ellos.
No esperes resultados inmediatos, pero si trabajas con constancia el esfuerzo va a valer la pena y tu vida va a cambiar.

Por otro lado, ve que ideas equivocadas están manteniendo tu miedo a la soledad, cambia tus ideas y combate tus miedos.
La mejor manera de vencer el miedo, es hacer las cosas, a pesar del miedo.

Encuentra cosas agradables que puedas hacer cuando estés solo y disfruta de ellas.
Recuerda que hay momentos y situaciones, en las que no importa cuanta gente esté con nosotros, las vivimos solos.

Si desarrollamos nuestra independencia y fortaleza interna, la soledad deja de convertirse en una enemiga y se vuelve en nuestra amiga.





Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Diplomado en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitivo Conductual.
Terapia por Internet, por videoconferencia.
e-mail: bienestar.e@gmail.com

Te recomiendo los siguientes artículos:

Autoestima, la llave de tu bienestar.
Una autoestima baja
Mis pensamientos y mi autoestima.
¿Cómo influye la autoestima, en nuestras relaciones?
Ideas, pensamientos, creencias y estrés.
Estilos de pensamiento equivocados.
Cambia tus pensamientos equivocados.
Miedo al fracaso.






¿Sobre qué temas te gustaría leer?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.


¿Puedes calificar este artículo, por favor?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.







Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.






Hola. Tú me conoces.
Soy Silvia Russek.
Tengo más de 35 años de experiencia
Este blog tiene más de 200,000 visitantes mensuales.



Adquiere mi libro


¡Bájalo Ya!




¿Estás viviendo
una situación difícil?

¿Necesitas ayuda,
un consejo
o una terapia?



Consúltame.
Escribeme a:
bienestar.e@gmail.com




¿Te sientes así?





Rompe las cadenas que te impiden lograr el bienestar.





Mi libro:
"Volver a Vivir,
Volver a Reír"


te da el
bienestar y satisfacción
que estás buscando.

Visita la página:

www.vencelacrisis.com.




Visita la página:

Recupera a tu esposa.