El dolor de ser ignorado.


Ser ignorado puede ser muy doloroso para nosotros. Sin embargo, es importante aprender a manejar aquellas situaciones en donde nos sentimos así, tanto para proteger nuestra autoestima, como para fortalecer las relaciones que son importantes para nosotros.



¿Sientes que no te toman en cuenta?

Analiza lo que está sucediendo.



A veces, la indiferencia y la frialdad hacen más daño que la aversión declarada. JK Rowling (Escritora británica, autora de Harry Potter).



Diferencia entre ser y sentirse ignorado.

 

¿Por qué crees, que te afecta tanto, el ser ignorado?

En realidad, cuando nos sentimos ignorados, estamos dando por hecho que no le importamos a la persona con la que estamos tratando y que por eso no nos dedica ni unos momentos de su atención. De hecho, equivocadamente pensamos que, para ella, cualquier cosa que pueda estar haciendo, tiene mucho más valor que nosotros.

Ten en cuenta, que existe una diferencia importante entre ser ignorado y sentirse de esta manera y es por eso que, cuando sentimos que no nos están tomando en cuenta, debemos analizar con objetividad la situación, para ver qué es lo que realmente está sucediendo.


En estos casos, podemos hablar de tres situaciones diferentes:

1.-Que la o las personas involucradas en determinado momento, nos estén excluyendo, ya sea:

--- Por algo que nosotros decimos o hacemos en esos momentos o por nuestra forma de ser. (Debido a una actitud agresiva, timidez, distracción, poco conocimiento del tema que se está tratando, etc.) o

--- Provocado por las características de la persona con la que nos estamos relacionando o porque sus propios problemas la están distrayendo.

2.- Que seamos nosotros los que no estamos participando, por el motivo que sea y que las otras personas, simplemente estén reaccionando a nuestra actitud, sin que nosotros estemos conscientes de ello.

3.- Que sea problema de nuestra percepción, baja autoestima y creencias equivocadas, que nos hacen juzgar de manera errónea la situación y/o la conducta de la gente involucrada, incluyéndonos a nosotros mismos. Es decir, más que ser ignorados, nos sentimos de esta manera.




¿Qué puedes hacer?

En primer lugar, analiza si realmente te están ignorando o si eres tú quien así se siente. Si se trata del primer caso, trata de darte cuenta si se debe a algo que pudiste haber hecho o la causa es exclusivamente debido a la forma de ser de la otra persona o a sus problemas.

Revisa, también, si crees que la conducta de la gente se debe a algo que tú haces o dejas de hacer o a características de otras personas y a situaciones fuera de tu control.

Un elemento que te puede ayudar en este sentido, es ver qué tan seguido te sientes rechazado y si te sucede con todas las personas o con la mayoría. Si se trata de este último aspecto, la respuesta está relacionada o con tu conducta o con tu percepción equivocada, porque no puede ser que la mayor parte de la gente esté cometiendo los mismos errores y tú no estés haciendo nada al respecto.


Si te ignora una persona que te acaba de conocer, no le des importancia y no lo tomes a nivel personal. No te está rechazando como persona, porque no te conoce, como tal. Su conducta puede estar causada por muchos motivos. Puede estar reaccionando de acuerdo a su forma de ser o a sus prejuicios equivocados.

No te juzgues y califiques de acuerdo al grado de rechazo o aceptación de la gente. Generalmente estos tienen más que ver con sus propios valores, prejuicios, gustos y formas de pensar, que contigo.

Si te sientes ignorado por alguien que es importante para ti, porque cuando le estás hablando, está jugando con su teléfono, viendo constantemente hacia otro lado, etc., díselo, pero amablemente, no lo ataques.

 

Pregúntate si no estás exagerando el problema, porque estás demasiado necesitado de atención. Si es así, trabaja tu autoestima.

Aclara tus dudas. No trates de adivinar qué es lo que les sucede a otras personas o lo que están pensando. Pregúntales, pero sin ponerte a la defensiva. Es posible que ni siquiera se hayan dado cuenta de que te están ignorando o que todo sea un mal entendido y se pueda resolver fácilmente. Sin embargo, si la otra persona no desea hablar al respecto, no la trates de obligar.


No tomes todo personal.  Con frecuencia la gente puede ignorarnos, simplemente porque está distraída o preocupada.

Si la responsabilidad es tuya, corrige tu conducta. Discúlpate si es necesario o aprende a comportarte de otra manera, si crees que es preciso.

Si la persona realmente no desea tener nada que ver contigo, olvídala. No todo el mundo debe de relacionarse contigo ni tú con todos los que están a tu alrededor. Si alguien no se quiere relacionar contigo, no necesariamente significa que es porque tú estás mal, la causa puede estar en la forma de ser o pensar del otro.


Trabaja tu autoestima. A medida que te sientas más seguro de ti mismo, menos te va a afectar el hecho de que las personas que estén contigo, no te presten toda la atención que tú quisieras.

No hagas las cosas grandes. No les des más importancia de la que realmente tienen, ni hagas una escena si te sientes molesto. Cuando te dejas llevar por tus emociones y sacas las situaciones de su proporción real, ni te escuchan atentamente ni logras aclarar, realmente, la situación,

Si alguna persona que te agrada, no te presta la atención que deseas, habla con ella sobre lo que está sucediendo, pero si no logras tu objetivo, acéptalo y busca otras relaciones.


No te dediques a buscar la aprobación de los demás. Tenerla, no significa nada, si no enriquece tu vida y buscarla todo el tiempo, si la empobrece, porque dejas de hacer muchas otras cosas que son más importantes.

Si alguien te ignora por un problema o característica personal suya, tú no tienes por qué hacer nada al respecto. Si él quiere o necesita ayuda, la va a pedir o te lo va a indicar de alguna manera.

No adquieras el hábito de que, si te ignoran, tú vas a ignorar también, ya que con ello estableces un círculo vicioso que no te lleva a ningún lado positivo, sólo pierdes el tiempo viendo todo lo que hacen los demás. 




Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitivo Conductual

Terapia por internet, a través de videoconferencia.
Informes en http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com/terapia.html o en bienestar.e@gmail.com



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Silvia Russek.