Cómo recuperarse de un divorcio.

Recuperase de un divorcio, no significa, únicamente, dejar de sentir dolor. Implica dejar atrás todas las emociones negativas asociadas a nuestra expareja y aprender de nuestros errores, para ser capaces de establecer, en el futuro, mejores relaciones.


¿El divorcio te dejó muy lastimado?

Aprende a recuperarte.


"Algún día vas a mirar hacia atrás y lo verás como un momento de dulce duelo. Vas a ver que estabas llorando, y que tu corazón estaba roto, pero tu vida estaba cambiando" Elizabeth Gilbert (escritora estadounidense).


Algunos consejos importantes.

Cuando estamos atravesando un proceso de divorcio, puede parecernos que el sufrimiento es interminable. Sin embargo, cuando nos esforzamos por salir adelante, haciendo lo necesario para ir mejorando poco a poco, podemos ver como el dolor disminuye y, a medida que va pasando el tiempo, nos fortalecemos y adquirimos los conocimientos necesarios para construir relaciones sanas y fuertes.


Recuperarse de un divorcio significa no quedarnos atrapados en el dolor y el coraje. A continuación, vamos a ver algunos aspectos que debes de tomar en cuenta, cuando estás atravesando el proceso de divorcio o si no te has podido recuperar del mismo, para que puedas seguir adelante.

1.- Cuando vivimos una época de tensión y angustia, la memoria puede fallar, provocándonos problemas en otras áreas de nuestra vida, como por ejemplo en el trabajo o, simplemente, haciéndonos sentir mal.

Para evitar cualquier incomodidad o molestia, haz una lista con las cosas que necesitas hacer, números de teléfono, de cuentas importantes, etc., y tenla siempre a la mano.

Es momento de que busques cómo facilitarte la vida.

                                                                                                                                              

2.- Cuando te sientas mal, date unos minutos o haz una cita contigo mismo para más tarde, para contactar con tus sentimientos y pensamientos y poder trabajar con ellos.

Para hacerlo, correctamente, escríbelos, pero sin analizar en ese momento, lo que estás escribiendo y cuando estés más tranquilo, trabaja en cada uno de ellos, de acuerdo a lo que puedes ver en los artículos

 

3.- Apóyate en tus amistades, para que te den un consejo, te ayuden o te sientas mejor, pero elije con cuidado a las que tengan la capacidad de escucharte, respetar tus emociones y apoyarte.

No vivas solo estos momentos difíciles y no te aísles. Si tus amigos o familiares te buscan, ve con ellos, pero recuerda que tú eres el que elige, si quieres hablar de lo que te está sucediendo o no.

Por otro lado, si no te buscan, háblales tú. No caigas en un falso orgullo que, únicamente, te va a perjudicar a ti, al mantenerte alejado de la gente que es importante para ti. Estar solo en ciertos momentos es deseable y positivo, pero aislarse, no lo es.

 

4.- Enfócate en las cosas sobre las que tienes control. No te desgastes física y emocionalmente sobre las cosas que no puedes controlar y, sobre todo, recuerda que podemos tratar de influir sobre algunas personas, pero no controlarlas. Querer hacerlo, te puede provocar problemas importantes y te provoca malestar.

 

5.- Si tienes hijos, busca la información adecuada para ayudarlos a vivir un proceso que es doloroso y que puede ser incomprensible para ellos, no importa cuántas veces se los explicaste, va a ser necesario hablarlo constantemente.

Si son chicos, pregúntales qué quieren saber, qué es lo que saben y qué es lo que han escuchado, ya que es importante que no les des mucha más información de la que pueden manejar  Y sobre todo, repíteles, constantemente, que los quieres mucho y que lo que está sucediendo, no es culpa de ellos.

 

6.- Evita caer en el perfeccionismo o en la necesidad de demostrar que eres muy fuerte, capaz o independiente. No necesitas demostrarle nada a nadie, ni siquiera a ti mismo. Date permiso de llorar, estar triste, pedir ayuda, equivocarte, etc. Recuerda que eres un simple ser humano. Como los millones y millones que existen en este mundo y, por un lado, no eres perfecto, (porque ningún der humano lo es) y, por el otro, porque cuando estamos dolidos, no funcionamos en toda nuestra capacidad y vivir un divorcio, es muy doloroso.

 

7.- El divorcio no dice nada malo de ti.

Divorciarte, es reconocer la necesidad de terminar con una situación que te hacía sufrir, que ya no te convenía o que en realidad no merecía la pena, (aunque de momento no lo veas así). Si alguien hace críticas o comentarios, ante los que te sientes atacado, piensa que la que está equivocada, es la persona que los está haciendo y no tú.

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8.- Cuídate. Aliméntate sanamente, haz ejercicio y procura dormir o descansar lo mejor posible. Estás viviendo una época difícil y necesitas estar lo más fuerte y sano que sea posible.

 

9.- Aprende a vivir sin tu ex-pareja. Haber amado o necesitado a alguien, no significa no poder vivir sin esa persona.

El que tu ex-pareja haya hecho toda una serie de cosas por o para ti, no quiere decir que tú no puedes hacerlas o aprender. A medida que lo vayas haciendo, vas a adquirir más confianza y te sentirás mejor

 

10.-No te involucres con una nueva pareja, hasta que realmente estés recuperado y hayas sanado tus heridas y trabajado tus emociones.

Puede ser muy tentador buscar una nueva relación que nos "haga" sentir bien: queridos, necesitados y respetados. Pero si no hay una buena elaboración personal de todo lo que implica el divorcio y no aprendemos de lo que sucedió, pronto podemos tener los mismos problemas o similares.




Psic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clinica.
Diplomado en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com


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Silvia Russek.