Cómo recuperarse del divorcio.


El divorcio no es el final, pero es importante saber cómo recuperarse de un divorcio. Cuando sabemos superar el divorcio, éste marca un punto y aparte para el principio de una nueva vida.


Deja el dolor atrás.




Avanza hacia un bello futuro.



"Hay un pasado que se fue para siempre, pero hay un futuro que todavía es nuestro". F. William Robertson (Historiador escocés)






Gracias por tu comprensión.

El problema técnico para comprar el libro,
"No sufras las crisis, RESUÉLVELAS",
ya se resolvió.

Ya puedes comprarlo
y empezar a disfrutar de sus beneficios:

Descubre cómo superar las crisis,
vencer el estrés,
mejorar tu autoestima
y resolver los problemas.

Haz click en la foto:

Esta sección te ayuda a:


1.- Entender qué significa recuperarse del divorcio.

2.- Conocer los elementos que influyen en la recuperación del divorcio.

3.- Saber qué hacer.



¿Que significa recuperarse del divorcio?


¿Cuánto tiempo llevas divorciado/a?
¿Ya estás divorciado/a legalmente?
¿Y emocionalmente?

Cuando hablamos de divorcio, podemos referirnos a diferentes aspectos, pero tres de los más importantes son:

  • El físico, que se refiere al momento en que las parejas viven en lugares diferentes.

  • El emocional, que se puede dar estando las parejas casadas o puede no darse nunca, aunque las parejas estén divorciadas legalmente y tengan nuevas parejas.

  • El legal, que es cuando se firman los papeles y ante la ley, se termina el matrimonio.

La recuperación del divorcio se refiere al aspecto emocional, ya que significa sanar las heridas y el dolor que resultan de un matrimonio que se termina, generalmente de manera difícil y del proceso que implica dicha terminación.

Este proceso casi siempre es sumamente doloroso.
Por eso es tan importante que evites quedar atrapado en el dolor, la amargura o la depresión, para que puedas buscar la manera de salir fortalecido y puedas iniciar una nueva vida.

Independientemente del momento en que se firma el divorcio legal, el divorcio emocional termina cuando:

  • Podemos hablar de nuestra ex-pareja, sin coraje, resentimiento o deseo de venganza.

  • Dejamos de quejarnos de lo que pasó, de nuestra desgracia, etc.



  • Dejamos de:

    • estar deprimidos,

    • enojados con nosotros mismos,

    • culparnos,

    • compadecernos,

    • etc.


  • Podemos aceptar que ambos fuimos responsables de lo que sucedió, reconociendo nuestros errores y viéndolos como lo que fueron: errores.


  • Al pensar o hablar de nuestro matrimonio, con nuestros hijos o amigos, podemos hacerlo estando tranquilos.

Cuando se dan las características anteriores, podemos estar seguros de que nos hemos recuperado plenamente del divorcio.

Sin embargo, la recuperación es un proceso que no se da por sí solo.
Nuestra conducta y actitud pueden ayudarnos a avanzar o pueden mantenernos anclados en el odio y el resentimiento a lo largo de toda la vida.

Cada persona es diferente y necesita un tiempo distinto para recuperarse física y emocionalmente de un divorcio.

Cuando no nos damos el tiempo necesario y no aprendemos de lo que sucedió, es muy probable que:

  • Mantengamos nuestras emociones negativas (coraje, amargura, depresión, etc.) durante muchos años y éstas repercutan en todas las áreas de nuestra vida,

  • si establecemos una nueva relación de pareja, tengamos grandes problemas y probablemente acabemos divorciándonos o separándonos.



regresar al índice.





Elementos que influyen
en la recuperación del divorcio.


El tiempo que necesitamos para recuperarnos de un divorcio y la calidad de dicha recuperación dependen de:

  • El motivo del divorcio.

    No es lo mismo si nos divorciamos porque existe aburrimiento de ambas partes o porque ya no tenemos nada en común, que si nos divorciamos porque uno de nosotros abusa físicamente del otro o le es infiel a su pareja.



  • Quién tomó la decisión.

    Es diferente cuando ambos tomamos juntos la decisión, de común acuerdo, que cuando uno quiere el divorcio y el otro no.
    También es distinto cuando se decide el divorcio después de meses o años de pleitos, que cuando de repente llega una de las partes y le dice al otro: "me quiero divorciar".

  • Las características de cada persona.

    Para una persona con una buena auto-estima, emocionalmente fuerte e independiente, es menos difícil sanar las heridas de la ruptura del matrimonio y del proceso de divorcio, que para alguien con una autoestima baja y muy dependiente.



  • El estilo de vida de cada uno.

    No reacciona igual una persona que está satisfecha con sus actividades personales, trabajo, grupo social, etc., que alguien que no lo está.



  • Nuestras creencias personales.

    Todos tenemos ciertas creencias que determinan parte de nuestra actitud ante la vida.
    La persona que es muy rígida en su forma de pensar y que, por ejemplo cree que "El divorcio es un fracaso y si fracasas una vez, vas a volver a fracasar", "Yo siempre he tenido muy mala suerte", etc., le va a ser más difícil recuperarse que quién tiene creencias más positivas o más flexibles y fáciles de cambiar.



  • Nuestra capacidad para aceptar nuestros errores y aprender de ellos.

    Cuando podemos reconocer nuestros errores, aprender de ellos y deslindar responsabilidades, podemos dejar el pasado y avanzar hacia el futuro.
    Cuando no sabemos hacerlo, podemos quedarnos atrapados en la negación o en la culpa.



  • La habilidad para manejar nuestras emociones.
    Sólo cuando reconocemos nuestras emociones, las expresamos adecuadamente y aprendemos a manejarlas, evitamos que nos controlen y podemos dejar el divorcio y el dolor atrás.


regresar al índice.





¿Qué hacer?

Analiza que sientes en relación a tu ex-pareja, tu matrimonio y hacia ti mismo.

Haz una lista y escribe cada uno de tus sentimientos, dejando espacio para anotar los que vayan surgiendo a medida que trabajas para recuperarte del divorcio.

Recuerda que las emociones pueden cambiar día a día o momento a momento, por lo que la tristeza que sientes en este instante puede convertirse en coraje o decepción unos minutos después.

También pueden darse emociones mezcladas y difíciles de detectar o identificar.
No te preocupes si al principio te es difícil separarlas o detectarlas,poco a poco lo vas a lograr.
Tu conducta, tus pensamientos y los comentarios de la gente te pueden ayudar.

Cuando la gente te diga que te ve triste, enojado, etc., no te enojes.
Escucha su opinión, analízala, ve si pueden tener algo de razón y si crees que no, simplemente ignóralos.
Pero si son varias las personas que te dicen lo mismo, muy probablemente sea cierto lo que comentan.

El divorcio y sobre todo el motivo del mismo, siempre nos genera una serie de pensamientos sobre nuestra ex-pareja y sobre nosotros mismos.
Estos pensamientos nos provocan sentimientos, nos lleva a calificarnos y con frecuencia afecta nuestra autoestima.
Analiza cada uno de ellos y si son pensamientos erróneos, cámbialos.
Trabaja con tu autoestima.

Casi siempre, el que toma la decisión se siente culpable y la otra persona se siente enojada o devaluada, entre otras emociones.
Trabaja con las emociones que estás viviendo y busca si hay emociones encubiertas, que estás negando o que estás justificando con el pensamiento, para evitar sentirte mal.

Analiza tus características personales, apóyate en tus áreas fuertes (todos las tenemos, aunque en estos momentos te sea difícil verlas) y trabaja en las débiles.

Busca actividades o personas que te ayuden a sentirte mejor, no para evitar el trabajo de recuperación, pero sí para que te sientas más fuerte durante el mismo.

Revisa tus creencias personales, porque pueden ser tu mayor obstáculo.

El divorcio no implica un fracaso, los errores tampoco, pero si no aprendemos de estos últimos, vamos a seguir cometiéndolos.
Revisa los errores que pudiste haber cometido, pero no cargues con los errores de tu ex-pareja.
Aprende a deslindar responsabilidades.

No te agobies.
Lo que no sepas o puedas hacer, lo puedes aprender.
Si necesitas ayuda, búscala.
Pero busca a la persona adecuada.

Date el tiempo necesario.
Recuerda que nada se construye en un día, pero cada paso nos acerca a la meta.
Tú puedes lograrlo


¡Conoce mi nuevo libro!
"No sufras las crisis, RESUÉLVELAS"!
Descubre cómo superar las crisis, vencer el estrés,
mejorar tu autoestima y resolver los problemas.

Haz click en la foto:








Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Maestría en Terapia de Pareja.
Terapia individual y de pareja.
Citas:
Tel. 044 55 1924 9863 (Ciudad de México).
e-mail: bienestar.e@gmail.com


Visita el blog mi bienestar
haciendo click en la foto:




Te recomiendo los siguientes artículos:
Cómo reconocer nuestros sentimientos.
El estrés y nuestros pensamientos.
Inseguridad sobre el futuro.
Cómo vencer las preocupaciones.
Ideas, pensamientos, creencias y estrés.
Estilos de pensamiento equivocados.
Cambia tus pensamientos equivocados.
Autoestima, la llave de tu bienestar.
Autoimagen, nuestro espejo interno.
Cómo manejar el coraje.
¿Divorciarse es fracasar?
La culpa en el divorcio.
La autocompasión.
Cómo eliminar el resentimiento.
Miedo al cambio.


Encuentra en este sitio el tema que te interesa
escribiendo la palabra en el rectángulo
y haciendo click en la palabra find.


powered by FreeFind





¿Sobre qué temas te gustaría leer?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.


¿Puedes calificar este artículo, por favor?
Tu e-mail no queda registrado, por lo que no vas a recibir respuesta.


Agrega este sitio a tus favoritos para que siempre tengas
una opción para sentirte mejor.





Recuerda:

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.




Página de inicio ¿Quién soy? Tú-y-yo Obstáculos en nuestro camino Técnicas y soluciones Cuestionarios Estrés Divorcio Autoestima Emociones







Hola.
Tú me conoces.
Soy Silvia Russek.





¿Estás viviendo
una situación difícil?

¿Necesitas ayuda,
un consejo
o una terapia?



Consúltame.
Escribeme a:
bienestar.e@gmail.com









¿Sabes cuánto vales,
en realidad?.





Sitios recomendados

Recupera
a tu esposa.