El dinero y los problemas de pareja.

Las parejas pueden discutir por muchos motivos, pero uno de los principales es el dinero.


¿Te peleas con tu pareja,
por el dinero?


Soluciona el problema.



"La riqueza es como el agua salada, cuanto más se bebe, más sed produce". Arthur Schopenhauer (Filósofo alemán).





Esta sección te ayuda a:

1.-Conocer algunas de las principales causas por las cuales surgen los conflictos de dinero.

2.-Entender nuestra actitud ante el dinero.

3.- Saber qué hacer.




Cuando el dinero es un problema.


¿Qué significa el dinero para ti?
¿Y qué significa para tu pareja?

A pesar de que son muchos los motivos por los que una pareja puede discutir, uno de los más importantes es el del dinero.

¿Por qué?

Porque además de ser indispensable para cubrir nuestras necesidades básicas, como comida, techo, salud, etc., para cada persona tiene un significado y por lo tanto, una importancia diferente.

Los conflictos que el dinero provoca puedes ser, principalmente por:

  • La falta del mismo,


  • la manera de gastarlo.


  • querer vivir en un nivel en el que no es posible ,


  • utilizarlo para presionar, manejar o castigar al otro miembro de la pareja


  • no ponerse de acuerdo en cuanto a quien pertenece el dinero, si es de quien lo gana, de quien aporta más, si es de ambos por igual


  • etc.



Este último aspecto es muy importante, porque con frecuencia, quien gana más piensa que dado que es quien más aporta o quien mantiene la casa, es quien tiene todo el poder, por lo que su pareja tiene que someterse.

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Usos y actitudes ante el dinero.

Entre los principales usos del dinero encontramos que sirve para:

  • Satisfacer nuestras necesidades físicas.

  • Expresar nuestros sentimientos (si te doy, significa que te quiero).

  • Establecer quién es el que tiene el poder en la relación (generalmente, es quien tiene más dinero).

  • Vengarnos o aplicar “justicia”.

  • Buscar la gratitud y/o admiración de la gente.

  • Manipular a los demás.

  • Valorar a las personas y a nosotros mismos (si tienes más, vales más), así podemos dar la imagen de una importancia que no tenemos.

  • Tratar de llenar nuestros huecos emocionales.

  • Etc.

Uno de los principales problemas es que, cuando hay conflictos por dinero, estos repercuten en otras áreas de la relación. La frase “Cuando falta el dinero, el amor sale por la ventana” está basada en los conflictos y el desgaste emocional que se da en estas situaciones.
En estos casos, es importante ser capaces de deslindar los diferentes problemas y trabajar de manera conjunta para resolver cada uno de ellos, incluyendo el del dinero.

Ante los conflictos de dinero, podemos actuar, básicamente, de cuatro formas diferentes:

  • Negar el problema.

  • Aceptar que existe un conflicto, pero negarnos a hablar del mismo (porque pensamos que no va a servir de nada, que nuestra pareja no nos entiende, por temor a mostrar nuestros valores personales, etc.

  • Pelear constantemente, pero sin enfocarnos en buscar una solución.

  • Hablarlo abierta y tranquilamente, para encontrar una solución con el que ambos estemos de acuerdo.

Obviamente esta última es la única adecuada, pero hay que saber hacerlos y escoger el lugar y momento adecuados.

Cuando una pareja habla sobre sus problemas de manera abierta y tranquila, no sólo los resuelve, sino que su relación se fortalece.

Un elemento que, con frecuencia, no es tomado en cuenta, es que quien gana más no es más importante. Si la pareja atiende el hogar, a los hijos, ayuda a establecer un ambiente en donde el otro puede desarrollarse y crecer, etc., es tan importante como quien aporta el dinero.

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¿Qué hacer?

En primer lugar, si tienes conflictos con tu pareja, constantemente o te sientes enojado o resentido, analicen la relación, vean lo que está sucediendo y si el dinero es una de las raíces del problema, traten de descubrir cuál es la actitud de cada uno, respecto a este tema.

Es importante que ambos “defiendan” sus puntos de vista de una manera tranquila y respetuosa, sin atacarse y con una actitud enfocada en la negociación y en encontrar una solución que sea satisfactoria para ambos, en donde no haya un ganador y un perdedor.

Establezcan un tiempo y lugar para hablar sobre el problema, en el que puedan hablar ambos con calma y sin interrupciones. No permitas que el dinero esté presente en la mayor parte del tiempo que compartes con tu pareja o en casi todas tus pláticas.

Pide lo que deseas y pregúntale a tu pareja, qué es lo que ella desea y, si te es posible, trata de complacerla. Si no pueden darse gusto mutuamente, traten de llegar a un arreglo en donde cada uno ceda en algo.

Hablen sobre lo que aporta cada uno en la relación, no sólo en cuestión económica, sino en cuanto a los demás aspectos de la relación y del hogar, que son igual o más valiosos.

Si utilizas el dinero como un elemento de poder, para dominar o para sentirte importante, pregúntate por qué lo haces. Muy probablemente tienes que trabajar en tu autoestima y/o en algunas creencias equivocadas sobre lo que le da valor a una persona.

Si los problemas vienen por la manera de administrarlo, es decir, en qué se gasta y en qué no, hagan una lista de las necesidades básicas, de aquellos gastos que deben de cubrirse a como dé lugar y hagan un presupuesto en función de esto, dejen algo para imprevistos y si les sobra dinero, exprese cada uno en qué les gustaría gastar el dinero sobrante y pónganse de acuerdo en que cada quien pueda disponer de una parte.

Si uno de los dos no sabe organizarse, es importante que lo reconozca y le permita a su pareja manejarlo.

Ante el dinero podemos tomar diferentes actitudes que van desde la tacañería hasta el despilfarro total y todos estamos en algún punto entre estos dos extremos. Es importante que cada uno se sitúe en el punto en el que se encuentra y trate de irse más hacia el centro, ya que el equilibrio es lo más adecuado. Si ambos son despilfarradores, el dinero nunca les va a alcanzar y van a tener problemas por la falta de éste. Si ambos tienden a irse hacia la avaricia, no van a disfrutar de la vida. Si cada uno se inclina hacia un extremo opuesto, los conflictos van a ser interminables.

Cuando el problema surge porque uno solo es quien lo gana o el que gana más, la solución está en llegar a un acuerdo sobre lo que cada uno piense de él en relación a la vida familiar y de pareja.
Recuerden que la situación ha cambiado y en estos tiempos se pueden invertir los roles, ser la mujer la que gana más y el hombre quien se dedica más a la casa y/o hijos y está bien, lo importante es que lo acepten así, como algo normal que no tiene nada que ver con los sexos.

No te compares con la gente que tiene más dinero que tú. Enfócate en todas las cosas positivas que tu tienes y que son las que pueden hacer que tu vida sea feliz, como por ejemplo, salud, algunas relaciones, poder ver, caminar, tener un techo, etc. Agradece y disfruta lo que tienes.






Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Diplomado en Terapia de Pareja.
Especialidad en TerapiaCognitivo Conductual.
Terapia por Internet, por videoconferencia:

Citas: e-mail:.bienestar.e@gmail.com






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