El problema de las quejas.



Quejarse constantemente, se vuelve un problema cuando se convierte en una actitud ante los problemas, molestias y dificultades de la vida, en donde nos quejamos, en lugar de aprender a resolverlos.




¿La queja es parte de tu vida diaria?

Aprende a evitarla.




“Quejarse es el pasatiempo de los incapaces”. Hugo Ojetti (Escritor, ensayista y periodista italiano).





Consecuencias de quejarse.


Quejarse constantemente, se vuelve un problema cuando se convierte en una actitud ante los problemas, molestias y dificultades de la vida, en donde nos quejamos, en lugar de aprender a resolverlos.

Recuerda siempre que, cuando nos quejarnos, en lugar de buscar la manera de enfrentar los problemas y solucionarlos, nos estamos dando por vencidos desde el principio.

En el artículo ¿Cómo evitar las quejas?, puedes ver las ganancias secundarias que obtienes cuando te quejas. A continuación, vamos a analizar las consecuencias negativas de cuando nos quejamos y las positivas cuando dejamos de hacerlo.


Entre las primeras encontramos:

1.- Cuando la queja se convierte en una actitud, no actuamos ante los problemas y dificultades y no resolvemos las situaciones que nos afectan. Por lo tanto, nos sentimos víctimas de la vida, la suerte y cualquier tipo de circunstancias y sin fuerza ni capacidad para hacer nada al respecto. Mientras más nos coloquemos en ese papel, más nos lo vamos a creer y más pasivos nos vamos a mantener.

2.- Nos mantiene atados en el pasado, lo que nos impide ver las alternativas que tenemos en el presente.

3.- Nos desgasta emocionalmente.

4.- Refuerza nuestros pensamientos negativos, creando un círculo vicioso en el que quedamos atrapados.

5.- Repercute en nuestras relaciones, porque la gente acaba cansándose de nuestra actitud, lo que, obviamente, puede llevarla a alejarse de nosotros.

6.- Cuando culpamos a los demás de lo que nos sucede y nos quejamos de eso, les cedemos el control de nuestra vida, quedando expuestos a resultados que no nos gusten.


Cuando reconocemos que quejarnos constantemente es una actitud que nos causa problemas y decidimos cambiar dicha actitud, podemos ver que:

1.- Nuestro estado de ánimo mejora y podemos desarrollar una actitud más optimista.

2.- Podemos tener una actitud más proactiva, es decir, actuar para buscar soluciones y resolver nuestros problemas.

3.- Dejamos de cargar emociones negativas que nos desgastan y podemos ser más felices.

4.- Cambia nuestra manera de relacionarnos con los demás y por lo tanto su actitud hacia nosotros.

5.- Disminuye el estrés y la angustia que podemos tener.

6.- Aumenta la posibilidad de que aprendamos a responsabilizarnos por lo que decimos y hacemos y con ello, el control que tenemos sobre nosotros mismos y sobre nuestra vida.

7.- La gente puede disfrutar más de nuestra compañía.

8.- Podemos dejar de centrarnos en lo que hacen las demás personas para hacerlo en aquello que necesitamos nosotros.

9.- Nuestra forma de percibir el mundo, puede modificarse.

10.- Cuando dejamos de buscar de qué quejarnos, empiezan a pasar desapercibidas muchas situaciones poco importantes que podríamos haber convertido en problemas.

11.- Utilizamos el tiempo y la energía que malgastábamos en la queja, en actividades más productivas y satisfactorias.






¿Qué puedes hacer?

Recuerda que nuestros pensamientos determinan nuestras emociones, conductas y actitudes. Por lo tanto, es importante detectarlos, para cambiar aquellos que nos mantienen en la negatividad y en la queja.

Aprende a responsabilizarte. Cuando nos responsabilizamos de nuestros actos y dejamos de culpar a los demás o a la vida, de lo que nos sucede, dejamos de quejarnos, porque quejarse es culpar a alguien más, de lo que nos está sucediendo.

En lugar de quejarte, enfócate en el lado positivo. Todas las cosas, situaciones y personas tienen un lado positivo y uno negativo, nosotros elegimos a cuál le vamos a dar más importancia.

Obsérvate y escucha tu tono de voz al hablar y si te das cuenta de que tiendes a quejarte, pregúntate que necesidad insatisfecha, sentimiento, frustración, etc., se oculta detrás de tus quejas.

Pregúntate, también, por qué y para qué lo haces. ¿Por qué te quejas en lugar de expresarte de otra manera y qué es lo que buscas utilizando esa forma de comunicarte?

La queja expresa nuestro disgusto porque las cosas y las personas no son y no actúan como nosotros queremos que lo hagan. Si realmente necesitas expresar tu disgusto o inconformidad con lo que está sucediendo, aprende a hacerlo de manera directa, sin adoptar una postura de víctima ni atacar a otras personas y sin hacerlo de manera repetitiva. Ten en cuenta que puedes expresar cualquier molestia o sentimiento, sin necesidad de quejarte.

Cuando te enfrentes a un problema o situación difícil, en lugar de quejarte, acepta que tú eres responsable de la conducta que elijas ante dicho problema y que, por lo tanto, lo mejor que puedes hacer, en lugar de quejarte, es buscar una solución y actuar para solucionarlo.

Trabaja tu autoestima, para que seas capaz de aceptar tu responsabilidad y actuar sin temor a equivocarte.

Ten en cuenta que una de lascosas que tenemos que hacer para cambiar, es aprender a percibir las situaciones y a valorarlas de una manera diferente.

No pierdas tu tiempo y energía quejándote porque quieres que la gente cambie (o alguien en particular). No podemos cambiar a los demás. Cambia, únicamente, aquel que quiere hacerlo.

Si estás tratando de dejar de quejarte, evita a las personas que se quejan constantemente, para que no acabes haciendo lo mismo.

No te identifiques y califiques como una persona quejumbrosa, piensa en ti como una persona que tiene muchas características, algunas positivas y otras negativas, que quieres mejorar o eliminar y que el quejarte es una de ellas.

Nunca digas o pienses, así soy, porque con esta actitud y esta verbalización estás implicando que es imposible que cambies y pensar así, es un error. Sí puedes cambiar, si realmente deseas hacerlo. Pero para cambiar, debes estar convencido de que vale la pena hacerlo. De que el esfuerzo que tienes que llevar a cabo te va a proporcionar más beneficios que los que te produce el quejarte constantemente.

 



Psic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clinica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
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