Cómo vencer el mal humor.



El mal humor te impide disfrutar de la vida, afecta tus relaciones, influye en tu conducta y tu desempeño y daña tu salud. No lo permitas.



¿El mal humor es parte de tu vida?



No permitas que te impida ser feliz.




"La amargura y el orgullo son hermanos gemelos; el mal humor y la irritabilidad son sus inseparables acompañantes". Madre Teresa de Calcuta (Religiosa católica hindú de origen albanés).






Esta sección te ayuda a:

1.- Conocer las causas del mal humor.

2.- Saber qué hacer.






¿Por qué nos ponemos de mal humor?



¿Te ha sucedido, que de repente te pones de mal humor y no sabes ni por qué?
Esto es algo que a todos nos a pasado, por lo tanto, quizás la pregunta correcta debería de ser:
¿Qué tan seguido te pones de mal humor y cuánto tiempo te dura?

Todos tenemos ratos de ml humor, pero hay personas que "viven "así, es decir, que casi por cualquier motivo se ponen de mal humor.

Nos ponemos de mal humor por varias razones:

  1. Cuando nos frustramos, por no lograr nuestras metas.

    En cuanto a la frustración, tenemos diferentes niveles de tolerancia.
    La baja tolerancia a la frustración es el resultado de una educación sin límites, en donde los padres conceden de inmediato todo lo que los niños desean y éstos nunca se enfrentan a consecuencias negativas como resultado de su mala conducta.
    Cuando no se ha desarrollado la tolerancia, la mínima frustración nos pone de muy mal humor.

    En cuanto a las metas, éstas abarcan cualquier área de nuestra vida y pueden ser:

    • Conscientes, sabemos lo que queremos y nos damos cuenta cómo y por qué no las alcanzamos y la manera en que nos sentimos frustrados,


    • inconscientes.

      Cuando son inconscientes nuestro mal humor parece no tener una razón justificada.
      En estos casos, dichas metas fueron conscientes, establecidas y aceptadas por nosotros mismos en situaciones pasadas, pero después de un tiempo se volvieron inconscientes, para reaparecer de manera inconciente y sin premeditación, cuando nos encontramos ante la misma situación.

      Por ejemplo, ir a una fiesta a conocer gente nueva o a divertirse mucho.
      Cuando éramos jóvenes pudo ser una meta importante para nosotros y después, aparentemente dejo de importarnos, pero inconscientemente cuando vamos a una fiesta tenemos esa meta inconsciente y si no se cumple nos ponemos de mal humor, sin saber por qué.


  2. La irritación, molestia e incluso el enojo no expresado, causado por estrés, relaciones con otras personas, expectativas perfeccionistas no cumplidas, etc.



  3. El pesimismo.

    Cuando tendemos a ser pesimistas o a ver los aspectos negativos, obviamente nos ponemos de mal humor, por lo tanto, es importante buscar el motivo de nuestra actitud para modificarla.



  4. El hábito.

    La mayoría de las personas que llamamos malhumoradas, no tienen motivos reales para permanecer así la mayor parte del tiempo.
    Si prestamos atención a lo que les pasa, todo les molesta.

    Malo si están acompañados, pero malo también si están solos.
    Se quejan todo el día de sus problemas, pero no hacen nada por resolverlos, ni aceptan ayuda de los demás.

    Son personas intolerantes, inconformes e individualistas, que se pasan todo el día quejándose de algo.
    Esta forma de vida y de ver el mundo se ha hecho hábito y no pueden ser felices.

Cuando hablamos del mal humor, es importante recordar que el mal humor es contagioso.
Una mala palabra, un gesto, un silencio prolongado o cualquier cosa que molesta a una persona y que ésta transmite a los demás con su expresión corporal, puede ser suficiente para que el mal humor se instale en el ambiente y todos los allí reunidos acaben de mal humor.

La única forma de evitar esta situación es que, la persona que la inició, canalice su enojo adecuadamente y exprese su molestia correctamente, antes de que el coraje se encapsule y se convierta en mal humor.


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¿Qué hacer?

En primer lugar reconoce si te pones de mal humor con frecuencia.
Si no lo sabes o no te has dado cuenta, escucha los comentarios que te hace la gente y observa su conducta cuando están contigo.
Si crees o sabes que te pones de mal humos con cierta frecuencia, no lo permitas, actúa.

El mal humor puede resultar de un exceso de estrés, por lo tanto es importante que te des el tiempo suficiente para hacer las cosas y así, evitar el estrés innecesario.

Cuando cometas un error o no obtengas tus metas, analiza la situación y aprende de lo sucedido, velo como una oportunidad de mejorar, sabiendo que es imposible tener éxito en todo lo que hacemos.
No hagas varias cosas al mismo tiempo y pon toda tu atención en lo que estás haciendo.

No compares tus logros o fracasos con los de los demás.
Recuerda que cada persona es diferente.
Busca el lado cómico de las cosas, si aprendes a hacerlo, siempre lo vas a encontrar.
Cuando estés de mal humor recuerda alguna situación agradable o piensa en alguna persona cuyo recuerdo te haga sonreír.

Siéntate con los ojos cerrados, la espalda recta y haz varias respiraciones lentas y profundas.
Cada vez que inspires, imagínate que junto con el aire que entra, tu cuerpo se llena de bienestar y cada ves que expulsas el aire, se sale todo tu mal humor.

Pregúntate:
¿Por qué estoy de mal humor?
¿De que me sirve o qué logro con el mal humor?
¿Pude haber evitado la causa del mal humor?
¿Qué puedo hacer para corregir esta situación?
¿Qué puedo aprender?
Si hay algo que puedas hacer, hazlo.

Si estás de mal humor, por algo que te hizo una persona, háblalo con ella, pero hazlo adecuadamente, en el momento, lugar y forma correcta y siempre y cuando la otra persona desee hacerlo.

Da gracias a Dios, la vida, la suerte o a lo que quieras, por todo lo que tienes, (pies, manos, poder ver, oír, salud, un amigo, familiar, un techo, etc., etc.), el darte cuenta de todo lo que tienes, te ayuda a cambiar tu estado de ánimo.

Haz proyectos, fíjate metas y lucha por alcanzarlas.
Esto te da energía y un sentido de vida que te da nuevos ánimos.
Borra de tu vocabulario las palabras "no puedo" y "no me gusta" y sustitúyelas por "sí puedo" , "y por qué no".

Acuérdate que la actitud que tomamos ante la vida es una elección personal.
Tú puedes elegir ser pesimista o ser optimista.
Aprende a disfrutar de la vida.








Psic. Silvia Russek
Lic. En Psicología Clínica.
Diplomado en Terapia de Pareja.

Especialidad en Terapia Cognitivo Conductual.
Terapia por Internet por videoconferencia.
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Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta.

Tú puedes lograrlo.

Silvia Russek.






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