Por qué es importante tener autocontrol   


Es importante tener autocontrol, porque adquirirlo significa lograr aquello que deseamos y combatir y eliminar una gran parte de lo que nos hace sufrir, ya sean elementos internos o externos.




¿Te gustaría, enfrentar la vida

con tranquilidad?

Para lograrlo, es importante

tener autocontrol.



"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Marco Tulio Cicerón. (Orador, político y filósofo romano).



¿Cómo estás viviendo?


¿Te cuesta trabajo controlar tu enojo?

¿Te es difícil cumplir tus metas u objetivos en el plazo que has establecido?

¿Constantemente tienes conflictos con la gente que te rodea?

¿Te sientes culpable, con frecuencia?

¿Continuamente estás estresado?

¿Bebes, fumas, comes, juegas, etc., en exceso?

Si contestaste que sí a todas o a la mayoría de las preguntas, revisa tu conducta y tu forma de pensar, porque es muy probable que tengas problemas para ejercer el suficiente control sobre ti mismo, que necesitas para ser más exitoso en aquello que deseas.





¿Qué significa autocontrol?


Autocontrol significa, ser capaces de dominar nuestras emociones, pensamientos, reacciones e impulsos, con el fin de lograr nuestras metas y tener una vida plena.

Cuando hablamos de control, podemos referirnos a dos tipos diferentes:

1)    Al que ejercemos nosotros, sobre nosotros mismos, de manera voluntaria y conscientemente.

2)    Al dominio que permitimos que ejerzan otros elementos sobre nosotros, como por ejemplo, creencias erróneas, impulsos no conscientes, reacciones no planeadas, emociones intensas como el miedo y el enojo, otras personas, situaciones desagradables, etc.


Como ejemplo de estos factores tenemos:

-       El miedo a la crítica y al rechazo de la gente,

-       la búsqueda de evitación del dolor y la demanda del placer,

-       el creer de somos poco valiosos y/o incapaces de llevar a cabo diferentes conductas necesarias en nuestra vida,

-       diferentes adicciones, (a la comida, bebida, cigarro, sexo, compras, etc.),

-       la dependencia emocional hacia una persona,

-       etc.

 

Una de las cosas que puede hacernos perder el autocontrol y que más problemas nos trae, es querer controlar a los demás, querer que otras personas piensen, actúen y sean como nosotros queremos que lo hagan, que casi siempre es a nuestra imagen.

Como, obviamente, casi nunca lo logramos, esto tiende a generarnos tanto coraje, que puede provocar que perdamos el dominio sobre nosotros mismos.

En estos casos, lo mejor es trabajar, de antemano, la idea de que los demás tienen derecho a ser como ellos quieren ser, así como nosotros buscamos la libertad de ser, como lo deseamos.

Por otro lado, con frecuencia dejamos que los demás decidan por nosotros, con tal de tenerlos contentos y de evitar su crítica o un posible rechazo. Pero cuando les cedemos el control a los demás, sobre nuestra persona, podemos ser fácilmente manipulados, lo que puede dejarnos una sensación de malestar o coraje que, además, disminuye nuestra autoestima.

 

En este aspecto tenemos, en general, dos opciones. Controlar nuestra vida o darle el control a alguien o algo más, ya sea una persona en específico, (nuestra pareja, alguno de nuestros padres, jefe, un amigo, etc.) o a la gente que nos rodea, a las creencias de la sociedad, a la necesidad de tener dinero, fama, belleza, etc., a una adicción o cualquier otra cosa y es importante que tomemos consciencia sobre lo que estamos eligiendo, ya que nos vamos a tener que enfrentar a las consecuencias de nuestra elección.

Obviamente, aunque aparentemente puede parecer lo más difícil, lo mejor es controlarnos a nosotros mismos y controlar nuestra vida, hasta donde sea posible.

Para ello, pregúntate: ¿Qué es lo que quiero lograr?

¿Qué estoy dispuesto a dar, para lograrlo?

¿Para qué lo quiero?

Una vez que tengas más claridad, trabaja para aumentar tu autocontrol, ya que si lo tenemos, podemos lograr nuestras metas, mejorar nuestras relaciones con los demás, evitar enfrentarnos a periodos de desgaste emocional y vivir una vida mucho más satisfactoria.





¿Qué puedes hacer?


Mantén constantemente, la confianza en ti, en que sí puedes lograr el autocontrol que deseas. Si en algunos momentos fallas, reconócelo, revisa qué sucedió, piensas cómo puedes corregirlo o evitar que vuelva a suceder el error que cometiste y sigue adelante con tu plan de trabajo. No permitas que una equivocación o la culpa que, equivocadamente puedas sentir, te desmotiven o paralicen.

Haz una lista de los factores que deseas aprender a controlar, elige un elemento y trabaja únicamente en ese aspecto. Cuando queremos trabajar en demasiadas cosas al mismo tiempo, acabamos fallando y desanimándonos, lo que nos lleva a abandonas aquello que nos propusimos.

Reconoce tus límites y empieza por situaciones sencillas. Si elijes algo que exige demasiado de ti, sobre todo en un principio, es muy probable que falles y abandones.


Aprende a manejar tus emociones, reconoce los pensamientos que las están manteniendo y trabaja en ellos. Recuerda que una vez que modifiques tus pensamientos y sentimientos, podrás actuar, fácilmente, de acuerdo a tus deseos.

Si estás trabajando para lograr un objetivo, trata de eliminar, por lo menos en un principio, las tentaciones que te pueden impedir lograr tus metas. Es más fácil que te controles, si el distractor implica un esfuerzo o un tiempo que no tienes disponible.

Aprende a relajarte y a respirar adecuadamente. Esto te va a proporcionar la tranquilidad necesaria para analizar la situación y actuar correctamente.

Aprende a detectar las señales que te indican, que estás a punto de perder el control, para que puedas actuar evitar dicha pérdida.


Cuando logres una meta o des un paso importante en el proceso que estás llevando a cabo o algo que deseabas, prémiate con algo que te gusta, pero que no tenga relación directa con lo que estás tratando de controlar. (Por ejemplo, si estas en un programa para bajar de peso o cambio de hábitos alimenticios, no te premies con un chocolate y si estás tratando de cambiar un pensamiento o sentimiento, realiza una conducta que te sea satisfactoria y en la que no tengas que estar analizando tus pensamientos) y sobre todo, durante todo el día, repítete afirmaciones positivas en donde te reconoces lo que has logrado.


Si te es posible, trata de eliminar, evitar o sacar de tu vida, aquellas cosas, personas o situaciones que pueden impedirte ejercer el control que estas empezando a adquirir.

Haz una lista detallada, de los beneficios que vas a obtener si logras el control que deseas sobre ti mismo y de las consecuencias negativas si no lo logras y tenla a la mano para que la leas cada vez que sea necesario, sobre todo si empiezas a dudar y a sentirte desmotivado.

Lleva un diario en donde anotes tus progresos, las técnicas que te han dado resultado y los errores o fallas que has tenido y las causas de los mismos, para que, cuando te desmotives, puedas darte cuenta de que sí estás avanzando y, además, puedas aprovechar lo que ya sabes que te es útil y evitar volver a cometer, los mismos errores, una y otra vez.


Enfócate en ir logrando pequeños pasos y en premiarte por ellos y no, únicamente, por el resultado final.

Trabaja tu autoestima. No puedes tener un buen autocontrol, si no confías en ti mismo.

Escribe una serie de autoafirmaciones positivas, planteadas en las palabras adecuadas que creas que a ti, te pueden motivar y repítetelas varias veces al día.




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Lic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com



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Silvia Russek.