Controla el enojo,
para que no te controle.
El enojo es una de más emociones más frecuentes en nuestra vida.
Pero también es una de las más desgastantes y es la causa de una gran parte de nuestros problemas, ya que:
- Nos desgasta físicamente, porque altera todo el funcionamiento del cuerpo.
- Influye en la toma de malas decisiones, que afectan todas las áreas de nuestra vida.
- Aumenta o provoca conflictos con los demás.
Pero el coraje en sí mismo, no es malo.
Es una respuesta instintiva de nuestro organismo, que nos da la energía necesaria para defendernos cuando somos atacados físicamente o cuando nuestra vida está en peligro.
Nos puede servir para reconocer que algo nos está molestando y motivarnos a actuar.
El problema no es sentir coraje o rabia, cuando el sentimiento es momentáneo o está bien encausado y manejado.
EL verdadero problema surge cuando mantenemos ese sentimiento durante muchas horas, días, meses o años y cuando, gracias a él, respondemos desproporcionadamente.
Las causas del coraje pueden ser:
- Internas, a partir de algunos recuerdos o
- externas, relacionadas con lo que sucede a nuestro alrededor.
Podemos hablar de dos tipos de coraje:
- El que dirigimos hacia nosotros mismos, en el que:
- Nos atacamos,
- insultamos,
- devaluamos,
- o reprimimos, con lo que se convierte en depresión.
El que dirigimos hacia los demás.
El coraje puede ser utilizado de una manera adecuada y de una inadecuada.