Elementos destructivos de la relación de pareja.

Existen una serie de elementos destructivos que pueden dañar, de manera importante, nuestra relación de pareja . Para vencerlos, necesitamos tomar consciencia y enfrentarnos a ellos.


¿Conoces a los enemigos de tu relación de pareja?

Descúbrelos, para vencerlos.


No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo. (Buda)

Conoce a tus enemigos.

¿Te has cuestionado, sobre cuáles son los enemigos en tu relación de pareja?

Ante este punto, es necesario que estés consciente de que todas las parejas se enfrentan, a lo largo de su relación, con algunos problemas importantes. Por lo tanto, es preciso que conozcan ciertos aspectos básicos, para evitar que dichos problemas tengas consecuencias sumamente desagradables.

A continuación, vamos a ver lo que consideramos algunos de los enemigos en la relación de pareja, que puedes estar viviendo.

1.- Tener expectativas demasiado elevadas respecto a tu pareja y, además, sin siquiera haberlas comentado o consultado con ella.

Nuestra pareja tiene una manera de ser y hay cosas y conductas que puede llevar a cabo y otras que no. Pero, además, puede suceder que haya algunas que ni siquiera le interese lograr, debido a que no van de acuerdo a su forma de pensar y a sus valores personales

Ante esta situación, no tenemos derecho de esperar e incluso, de exigirle, aquello que no puede o no quiere dar y, mucho menos, sin hablarlo clara y respetuosamente con ella. Lo que sí debemos de hacer, es comunicarle, respetuosamente, qué es lo que quisiéramos y por qué es tan importante para nosotros. Es posible que si ella entiende lo que significa para nuestro bienestar o haga un esfuerzo por cambiar o nos ayude a comprenderla y aceptarla.

Recuerda dos cosas importantes:

a)    Nuestra pareja es diferente a nosotros, por lo que actúa, piensa y siente de una manera distinta y debemos respetar su individualidad. Pero, por otro lado, nosotros tampoco hacemos, pensamos y sentimos, como a ella le gustaría que lo hiciéramos.

b)    Ella no es adivina. Si queremos algo, debemos decirlo de manera clara, abierta y concisa, pero sin atacar.

2.- Celos y desconfianza.

Cuando perdemos la confianza en nuestra pareja, la relación se daña seriamente. Sin embargo, si lo deseamos, siempre podemos trabajar para recuperarla.

Cuando desconfiamos, debemos analizar, profundamente, si tenemos motivos reales para hacerlo o si se debe a nuestra propia inseguridad y forma de ser.

Si se trata del primer caso, es importante que hables con tu pareja y aclares cualquier situación que sea necesaria, incluso, que acudan a una terapia, si no pueden manejar la situación, ustedes solos.

Si se trata del segundo caso, trabaja en tu autoestima y en las creencias equivocadas que tienes que cambiar y que te están haciendo sufrir innecesariamente.

3.- Las mentiras.

Todos, en algún momento dado, decimos lo que consideramos mentiras blancas, pero cuando éstas se vuelven constantes e incluso, se miente sobre cosas importantes, la relación de pareja puede verse muy afectada.

Si tu pareja te miente con frecuencia, pregúntate, por qué lo hace. ¿Es posible que lo haga, porque tu actitud es siempre crítica, dura, burlona o agresiva? Esto no debería ser una justificación, pero con frecuencia, cuando tenemos una actitud de este tipo, nuestra pareja puede mentir, creyendo equivocadamente, que es lo mejor para evitar problemas.

Si tu pareja te ha mentido y deseas mejorar la relación, plantéale el problema, pregúntale la causa de su conducta, analiza con una actitud abierta su respuesta, sin ponerte a la defensiva y busquen, juntos, una solución. Una vez hecho esto y si acepta dejar de hacerlo, no vivas con resentimiento, recordando todas las veces que te mintió. Si estás dispuesto a darle una nueva oportunidad, debes empezar de cero, es decir , olvidar todo lo pasado y comenzar desde el momento en que se llegó a un acuerdo y hacerlo sin presionar o juzgar,

Si, por el otro lado, eres tú el que miente, cuestiónate cuál es la razón y busca la solución, ya sea con tu pareja, si está relacionada con ella o tú solo, si tu problema es de autoestima o de un mal hábito.

4.- Querer tener siempre la razón.

Esta situación , crearnos conflictos constantes con nuestra pareja. Es imposible esperar estar siempre de acuerdo con ella, sin embargo, debemos estar conscientes de que, en ocasiones, somos nosotros los que podemos estar equivocados. Cuando nos cuesta trabajo reconocerlo, debido a un problema de autoestima y/o a una actitud muy desarrollada de autoritarismo o necesidad de control, el trabajo para mejorar la situación tenemos que llevarlo a cabo nosotros, con nosotros mismos.

Recuerda, además, que todo tiene dos o más puntos de vista y que todos pueden estar en lo correcto, desde su perspectiva, por lo que es importante que te pongas en el lugar de tu pareja y veas la situación tal y como ella la ve, antes de juzgar y opinar.

5.- Querer que la pareja nos haga sentir siempre bien, seguros, estables, tranquilos y contentos.

Exigirle esto a nuestra pareja, es pedirle algo que, por mucho que lo desee, le es imposible dárnoslo.

Los demás no pueden producir nuestras emociones. Desafortunadamente, creemos que nuestro bienestar y felicidad depende de los demás, por lo que vivimos exigiéndoselos, con lo que, únicamente, nos causamos problemas y descontento. Nosotros somos lo que provocamos, mantenemos e incrementamos la mayoría de nuestras emociones y lo hacemos a través de nuestros pensamientos, Por lo tanto, si queremos sentirnos seguros, contentos, etc., somos nosotros quienes tenemos que trabajar para lograrlo, cambiando los pensamientos que mantienen nuestra negatividad.

6.- Contar, delante de otras personas, cosas que pueden hacer sentir mal a nuestra pareja o la pueden avergonzar,

En ocasiones, por “quedar bien”, hacernos los graciosos o por dejar en mal lugar a nuestra pareja, contamos algo que hizo o dijo, sabiendo que va a provocar la risa o la crítica de las personas que nos están escuchando.

Aun si, momentáneamente, logramos nuestro propósito y nos sentimos bien por ello, debemos tener en cuenta que estamos lastimando a nuestra pareja y dañando la relación.

Por un lado, es muy probable que ella busque hacer lo mismo o algo similar, lo que puede llevarnos a un patrón de atacarnos o lastimarnos constantemente. Por el otro, caemos en una actitud de falta de respeto y devaluación de nuestra pareja, que va a provocar un resentimiento constante, que, en algún momento, va a surgir, dañándonos de manera importante.

Si queremos destacar en una conversación, debemos hacerlo, buscando temas de conversación interesantes y agradables, que no molesten a ningún participante.


Psic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clinica.
Diplomado en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com


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Silvia Russek.