Cómo acabar con la dependencia emocional



Saber cómo acabar con la dependencia emocional es indispensable para volver a disfrutar de una relación sana y feliz.



¿Estás atrapado en una relación que te hace sufrir?


Aprende a independizarte y a ser feliz.



”Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de auto mutilación psicológica dónde el amor propio, el auto respeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados de manera irracional”. Walter.Riso. (Autor argentino, doctor en psicología).



Logra tu independencia emocional.


Si eres dependiente emocional, es posible que justifiques tu conducta y sentimientos diciendo que es amor y que vivas pendiente de esa persona para ver cómo puedes tenerla contenta, independientemente de que reconozcas o no, que esa persona te puede estar tratando mal.


Es importante que reconozcas que tienes un problema, que comprendas cómo se originó, cómo lo estás manifestando y cuáles son las consecuencias.

Aprende a identificar los aspectos sanos de una relación en comparación con la de dependencia, que tú estás manteniendo.


Has una lista de conductas que consideres que necesitas cambiar y de los pensamientos relacionados con las mismas y trabaja, poco a poco, para ir cambiando tanto las conductas como los pensamientos.

Busca que creencias negativas, equivocadas y distorsionadas tienes sobre ti y sobre la relación de pareja, que son las que te mantienen en esa dependencia, y trabaja en ellas para eliminarlas y/o modificarlas adecuadamente. Para poder hacerlo, escríbelas en una hoja de papel y a continuación de cada una, anota qué sentimiento te provoca y cómo actúas cuando piensas así y cámbialas por otras que sean menos exageradas, más objetivas y lógicas.

Generalmente están basadas en aprendizajes de tu niñez, en tu inseguridad y/o en tus miedos.




¿Reconoces esta forma de pensar?


Revisa los siguientes pensamientos y marca aquellos que se parezcan a tu forma de pensar, para que puedas trabajar en ellos ya que son creencias equivocadas que están manteniendo tu dependencia.

Soy incapaz de lograr lo que deseo o necesito.

Me siento impotente ante los problemas o situaciones difíciles.

Para sentirme valios@ y/o tener una vida que valga la pena necesito tener una pareja.

No se puede ser feliz si uno está solo.

No tengo la fuerza necesaria para salir adelante, necesito a alguien más, que responda por mí.

Si soy fuerte e independiente, la gente se va a alejar de mí.

Mi vida se acaba si me abandona o me deja de querer.

No soporto cuando se enoja conmigo.

En estos casos, las personas tienden a cometer, básicamente, los siguientes errores:

Evalúan y juzgan desde un punto de vista extremista, en donde o todo tiene que ser 100% independencia o totalmente dependencia, sin poder manejar puntos intermedios, sin tomar en cuenta, además, que cada situación es distinta.

Exageran de forma desmedida las posibles consecuencias negativas, dándolas, además, como como totalmente seguras. Podemos ver un ejemplo en la creencia que plantea: “si mi pareja se enoja conmigo, me va a abandonar, no me lo va a perdonar y así, yo no puedo ser feliz.

Piensan negativamente, basándose en una autoimagen muy mala, con expresiones como “yo no puedo, soy un/a tont@, nunca voy a ser capaz de hacer…”, etc.




¿Qué puedes hacer?

Evita relacionarte con las personas que promuevan tu dependencia y con aquellas que no te respeten, que no reconozcan tus cualidades y aspectos positivos o que te traten mal.

Empieza a hacer cosas y a tener actividades personales que te agradan, pero que no compartes con tu pareja y que, por lo tanto, es necesario que lleves a cabo tú sol@. Comienza por aquellas que no requieran de mucho tiempo y ve aumentándolas.

Cuando sientas que tienes necesidad de ver o escuchar a tu pareja, no la busques de inmediato. Pospón el contacto durante un rato y ocupa ese tiempo realizando una conducta o actividad que te guste y después, comunícate con tu pareja.

Realiza actividades que te ayuden a crecer y fortalecerte física, emocional, psicológica y/o espiritualmente.

Observa y escucha a las personas que consideras independientes. Descubre en qué son diferentes a ti y trata de aprender de ellas.

Imagínate que tú eres la persona de la cual dependes emocionalmente. ¿Qué crees que piensa y siente en relación a tu conducta?, ¿crees que esto puede ayudarte a ver tu situación desde una perspectiva distinta.

Ten en cuenta que tu actitud provoca una tensión constante y un gran malestar en tu pareja y con tu comportamiento puedes provocar aquello que tanto miedo te da, alejar a tu pareja.

Piensa que al cortar la dependencia hacia tu pareja le estás haciendo un favor, ya que, si no le permites independizarse, fomentas su codependencia.

Si te das cuenta de que estás idealizando a alguien, recuerda todos sus defectos, para que puedas situarlo en el nivel que realmente está: el de una persona como cualquier otra. Ya que, si lo idealizas, vas atender a rebajarte y a querer depender de él o ella.

Si deseas que tu vida sea mejor o más feliz, en lugar de depender de una persona, busca darle un sentido y un significado para que la satisfacción que obtengas dependa, principalmente de ti.

Reconoce y acepta que una gran parte de nuestras emociones son provocadas, mantenidas e incrementadas por nuestros pensamientos, por lo tanto, nosotros somos responsables de lo que sentimos y si queremos sentirnos de una manera diferente, necesitamos pensar de una manera distinta.




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Lic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clínica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva.
Terapia por Internet. por videoconferencia.
Citas:
e-mail: bienestar.e@gmail.com



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Silvia Russek.