La autoestima
y su influencia en las relaciones.
Las relaciones de amor o amistad, se forman y mantienen por muchos motivos.
Algunos de los más importantes son:
El amor y el cariño,
la satisfacción de diferentes necesidades, como:
evitar la soledad,
tener un sentido de pertenencia,
sentir seguridad económica y/o emocional,
etc.
promover el crecimiento de cada uno de los miembros, a través de un vínculo y un espacio adecuado.
El nivel de nuestra autoestima y de la autoestima de nuestra pareja o amigos, influyen en todos los aspectos anteriores.
Nuestro nivel de autoestima determina:
Nuestras necesidades y expectativas en relación a los demás,
la manera de buscar satisfacerlas o de pedir aquello que deseamos,
nuestra:
reacción ante lo que nos piden,
capacidad para dar,
disponibilidad para permanecer junto a lo demás, en los momentos difíciles,
capacidad para respetar a los demás y ser respetados por ellos.
nuestro nivel de compromiso e intimidad,
La autoestima es un proceso que varía constantemente.
A veces se eleva y otras disminuye.
Sin embargo, cuando se mantiene dentro del nivel de una autoestima sana o elevada, no hay problema.
En la siguiente gráfica podemos ver dicha variación.
La zona del centro representa una buena autoestima, mientras que las otras dos señalan la autoestima inflada y la baja.
En ocasiones podemos caer en las zonas de autoestima baja o inflada, pero lo importante es estar consciente de ello y volver a situarnos en el nivel adecuado.
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La importancia de la autoestima
en nuestras relaciones.
En una relación, cada persona tiene un nivel diferente de autoestima.
Aunque éste varía, el éxito o fracaso de sus relaciones esta determinado, en gran parte, por el nivel que predomina.
Cuando las personas que se están relacionando tienen una buena autoestima, hablan sobre los problemas que se les presentan y los resuelven dentro de un marco de respeto, empatía y apoyo.
Las personas que tienen una autoestima baja, niegan los problemas, por temor a no poder resolverlos o a ser rechazadas.
Buscan depender de su pareja o amigos, para sentirse importantes y queridos o para no tener que tomar decisiones, sin darse cuenta de que su conducta puede llegar a molestar o a significar una carga para los demás.
Aceptan todo con tal de tener contentas a las personas involucradas, lo que les genera una gran insatisfacción personal y un resentimiento constante.
Sus celos, poca capacidad para comprometerse y su inseguridad, cansan a los demás y aumentan los conflictos.
Al no poder hablar abiertamente, por temor a la crítica y al rechazo, manipulan o agreden cuando están molestos o inconformes.
Mientras más baja la autoestima y mayor el número de participantes que la tienen, más difícil, conflictiva e insatisfactoria es la relación.
Cuando en una relación, una persona tiene su autoestima inflada y la otra la tiene baja, puede darse con facilidad, algún tipo de abuso, ya sea físico, sexual, emocional o psicológico.
Esta situación se ve con mayor claridad, en las relaciones de pareja.
Una relación entre personas con autoestima inflada, es una lucha constante por demostrar quién es el mejor y quién tiene mayor poder y control sobre el otro.